Cita en Samarra
Vivía en Bagdad un comerciante llamado Zaguir. Hombre culto y juicioso, tenía un joven sirviente, Ahmed, a quién apreciaba mucho. Un día, mientras Ahmed paseaba por el mercado, se encontró con la Muerte, que le miraba con una mueca extraña. Asustado, echó a correr y no se detuvo hasta llegar a casa. Una vez allí le contó a su señor todo lo ocurrido, y le pidió un caballo diciendo que se iría a Samarra, donde tenía unos parientes, para de ese modo escapar de la muerte.
Zaguir no tuvo inconveniente en prestarle el caballo más veloz de su cuadra, y se despidió diciéndole que si forzaba un poco al caballo podría llegar a Samarra esa misma noche.
Cuando Ahmed se hubo marchado, Zaguir se dirigió al mercado y al poco rato encontró a la Muerte paseando por los bazares.
¿Por qué has asustado a mi sirviente? -preguntó a la Muerte- Tarde o temprano te lo has de llevar, déjalo tranquilo mientras tanto.
Oh, no era mi intención asustarlo -se excusó ella- pero no pude evitar la sorpresa que me causó verlo aquí, pues esta noche tengo una cita con él en Samarra.
(¿Alguien sabe decirme su origen exacto?)
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Autor: Tiresias
Saludos.
Fecha: 16/05/2007 09:48.
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Autor: Isabel
Fecha: 17/02/2008 18:45.
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Autor: Kathleen Turner
Fecha: 04/06/2008 01:42.
