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Viaje a Itaca

Opinión

Un país enfermo de miedo

Tras el 11S, la administración Bush no se preguntó por las causas de los atentados; no hizo examen de conciencia, no buscó las raíces profundas de lo que denominó "guerra contra Occidente". El lamento comunitario, la unión patriótica eran los sentimientos, que no reflexiones, propios de aquellos tiempos.

"Los cogeremos, vivos o muertos", dijeron: Nada más. Aún están en ello.

Hoy, la masacre de la Universidad de Virginia tampoco parece hacer reflexionar al presidente de Estados Unidos. El consuelo de familiares, conocidos y desconocidos (vía Internet) y la fe en Dios son las claves del discurso pronunciado hoy en la Universidad.

  • Este es un día de duelo para la comunidad de Virginia Tech, y este es un día de tristeza para el país entero.
  • Es imposible dar sentido a tanta violencia y sufrimiento. Aquellos que perdieron la vida no merecían ese destino. Simplemente, estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado.
  • En ocasiones como ésta, buscamos la fuerza para sostenernos. Y en este momento de pérdida, la encontráis en todas partes.
  • Esta fuerza también está en la fe que nos mantiene a muchos de nosotros. En tiempos como éste, podemos encontrar consuelo en la fe y en el amor a Dios
  • Que Dios os bendiga.

Ni una palabra sobre las causas. Nada sobre las soluciones. La web de la Asociación Nacional del Rifle ni siquiera da noticia de la tragedia. 

El derecho a la posesión de las armas está registrado en la Constitución estadounidense. Data del siglo XVIII. Hay cosas que nunca cambian.

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Al fin juntos

Ayer Ian Pasley, cabeza del Partido Unionista, y Gerry Adams, líder del Sinn Fein, acordaron formar un gobierno de coalición en Irlanda del Norte. Con razón han acaparado las portadas de los diarios. Estos dos políticos (por llamarlos de algún modo: el primero es un reverendo apodado el "Doctor No" y el segundo dirigente del brazo político del IRA), no se habían visto jamás. Ahora van a gobernar juntos.

 

La historia de Irlanda del Norte suele compararse con la historia del País Vasco. Es un símil falso. Irlanda del Norte ha sufrido infinitamente más que el País Vasco, el número de muertos es mayor, y, en ciertas etapas, la política antiterrorista de Londres dejó mucho que desear (el GAL queda a su lado como una simple respuesta grosera).

Ojalá se repita esta situación en el País Vasco. Si ha sido posible la paz en Irlanda, con más razón puede serlo aquí. Aunque será difícil ver en una misma mesa a María San Gil y Arnaldo Otegi.

En cualquier caso, ya queda menos. Eso seguro.

¿Es de derechas la blogosfera?

             

              

¿Debemos creerle?

Estos días, el gobierno de Estados Unidos ha hecho públicas unas declaraciones de Jalid Sheij Mohamed, supuesto cerebro de los atentados del  11 de septiembre de 2001 en Nueva York. El paquistaní fue detenido en marzo de 2003 y desde entonces está encerrado en el campo de concentración de Guantánamo.

 

Allí fue donde el Pentágono interrogó, se supone que por enésima vez, a Jalid Sheij Mohamed. El objeto del interrogatorio no era tanto conocer la verdad sobre los atentados como determinar su status de "combatiente enemigo". De resultar probado, el paquistaní seguiría encerrado en Guantánamo a la espera de un juicio ante un tribunal militar. Eso sí, ahora su encierro estaría "legitimado".

La declaración de Jalid Sheij Mohamed, como la de muchos otros, es a puerta cerrada y carece de cualquier garantía judicial. El Pentágono decide qué parte de las transcripciones comunicar al exterior y qué parte no. Así, en Europa hemos podido leer cosas como estas:

"Yo decapité con mi sagrada mano derecha la cabeza del judío norteamericano Daniel Pearl".

 "(fui) el director de operaciones de Osama Bin Laden para organizar, planear y ejecutar las operación del 11-M [...] (y el) comandante de operaciones militares para todas las operaciones en países extranjeros de todo el mundo"

"Soy un militar. Sabéis perfectamente cuál es el lenguaje de cualquier guerra. [...] En una guerra siempre hay víctimas. No me alegra que 3.000 personas murieran en Estados Unidos. [...] ¿Pero qué puedo hacer? Éste es el lenguaje de la guerra".

El problema de estas declaraciones es que están invalidadas desde su raíz. Jalid Sheij Mohamed lleva 3 años encerrado en Guantánamo, una prisión en la que las condiciones son infrahumanas. La tortura es lo único que conocen. Todos guardamos en nuestra memoria las imágenes de presos vestidos de naranja -sus bocas, ojos y oídos tapados-, que caminan esposados unidos a otros y no pueden levantar la cabeza. Guantánamo es el infierno. Los presos - terroristas algunos, civiles otros- resisten día tras día a la espera de un juicio, de que un militar les diga qué delito han cometido.

 

En esta situación, cualquier lector declararía haber cortado él mismo la cabeza de Daniel Pearl. El único deseo de estos presos es escapar al dolor.

Es posible que Jalid Sheij Mohamed diga la verdad. Pero, por el momento, es preciso otorgarle el beneficio de la duda. Cuando salga de Guantánamo y tenga un juicio con garantías, será posible creeré.

El títere

¿Pensaremos todos lo mismo?

 

Ratzinger muestra su rostro

Benedicto XVI se ha puesto firme. Ayer se supo que ha prohibido a Jon Sobrino, principal teólogo de la Liberación, escribir o enseñar como miembro de la Iglesia. La razón, que en su obra "está consciente de la humanidad de Jesucristo, pero no de su divinidad".

Y hoy el diario El País glosa el último sínodo de la Iglesia. Según la noticia, el Papa dio a conocer ayer un texto titulado El sacramento de la caridad, en el que ataca las políticas "anticatólicas" de diversos estados y exhorta a los dirigentes católicos a oponerse a normas que regularicen temas como el aborto el matrimonio entre homosexuales. Los obispos, por su parte, están obligados a recordar de forma constante a estos mandatarios sus obligaciones hacia Roma.

El texto es totalmente inoportuno, debido al debate existente en Italia sobre las parejas de hecho. La semana pasada se celebró en Roma una multitudinaria manifestación en favor de los derechos de los homosexuales. Esta marcha fue duramente criticada por el Vaticano. Romano Prodi, pues, según las últimas instrucciones papales, debería oponerse firmemente a esta propuesta.

El problema de esta situación es que estamos demasiado acostumbrados. Es casi normal escuchar de cuando en cuando a Rouco Varela o a Ratzinger criticar las políticas progresistas e igualitarias de los gobiernos europeos. Muchos no les hacemos el menor caso. Pero muchos otros sí. Y esto es un riesgo.

Una vieja sentencia reza "A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César". Esta frase ha sido utilizada por la Iglesia, pero sirve muy bien a los partidarios de la separación absoluta entre la Religión y el Estado. El Papa está en su derecho de hablar a las conciencias de sus fieles, pero no debe, nunca, intentar dirigir de algún modo la política.

Hagamos, por fin, un acto de imaginación. Sustituyamos en el artículo de El País la palabra "Papa" por "Consejo de Guardianes de la Revolución" (Irán). Quedaría algo así: "El Consejo de Guardianes de la Revolución insta a sus sacerdotes a la lucha ideológica. El Islam busca recobrar el peso perdido en Europa".

¿Asusta, verdad? ¿Qué diferencia hay entre los dos titulares?

Responde Zapatero

Es triste escuchar al presidente del Gobierno hablar de la forma en que hoy lo ha hecho en el Senado. Duele verlo rebajado al insulto y al recuerdo de tiempos pasados. José Luis Rodríguez Zapatero siempre se ha comportado en este sentido de forma ejemplar. "Violencia, ni verbal", decía hace unos días. Hoy se ha visto obligado a romper su deseo y su norma de conducta para defenderse; y para defender a los ciudadanos de las mentiras y tergiversaciones a los que el Partido Popular nos tiene acostumbrados

 

Pues parece que ésta es la única forma de que los ciudadanos se enteren de una vez de la situación. Las palabras de Zapatero no iban tanto dirigidas a los senadores populares como a los noticiarios del mediodía. Ahora habrá más gente que conozca la verdad. Lo que el Gobierno de Aznar hizo con el terrorismo. Los engaños del Aznar, Rajoy y Acebes. Y la actitud de los socialistas esos años. Una actitud de acuerdo, de respeto, de aceptación de que ETA es un tema con el que no se puede jugar.

Durante décadas fue el único asunto sobre el que ambos partidos mantenían una política común. O al menos, si estaban en desacuerdo no lo mostraban en público. Acabar con ETA era más importante que ganar las elecciones.

Desde el 14 de marzo del año 2004 esto ya no es así. El Partido Popular ha atacado al gobierno legítimamente elegido desde todos los flancos. Pero hay uno desde el que nunca debía haberse atrevido. El terrorismo es un asunto de seguridad nacional. Las víctimas de ETA son sagradas. Eran, mejor dicho. Pues la AVT con el señor Alcaraz al frente las ha convertido en meros titiriteros de Acebes, Zaplana y García Escudero.

Hoy es un día malo para la democracia. Es difícil caer más bajo de lo que los políticos lo han hecho. Ojalá sea un punto de inflexión y algún político sensato del Partido Popular (los hay, sólo es necesario que destronen a la vieja guardia) comience a hacer oposición política. Pero de la de verdad.

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Nuevo amanecer

1.-

José Ortega y Gasset se preguntaba en 1930 -en la segunda parte de su famoso libro La rebelión de las masas- quién sustituiría a Europa en el poder político mundial si, como muchas voces auguraban, ésta se hallaba en plena decadencia. La respuesta obvia era que Estados Unidos tomaría el relevo y sería el centro de poder durante unas cuantas décadas, siglos incluso. Pero el filósofo no acepta esta opción. Estados Unidos, viene a decir, no está preparado: es demasiado joven.

 

Visto desde el presente, puede que su razonamiento fuera acertado. Es posible que su juventud -Estados Unidos tenía por entonces poco más de 150 años- sea la clave que explique su actitud como "líder mundial" desde la Segunda Guerra Mundial. 150 años de existencia no es mucho para un país, su edad se mide por un patrón diferente que la humana. Comparado con un país como China, Estados Unidos es apenas un niño, mejor, un adolescente en plena ebullición.

¿Cuáles son las características, grosso modo, de la adolescencia? Los adolescentes son veleidosos, tiránicos, gustan del secreto, son rebeldes sin causa que piden arrogantes ayuda cuando su independencia les juega una mala pasada; si son líderes de un amplio grupo de amigos, es seguro que pronto chocarán con otro que busque también su lugar preferente: para ganarle, no dudarán en rodearse de un círculo dentro del grupo, círculo que se opondrá a los amigos del otro. Muchas, si no todas, de estas costumbres y modos de ser pueden aplicarse a la política llevada a cabo por los Estados Unidos durante los últimos 60 años.

Pero no es necesario, pues es bien sabido por todos, repetir los errores de Washington en el pasado. El párrafo anterior sirve para ilustrar lo, para muchos, nefasto que fue que un "joven" tomase las riendas del poder en el planeta.

Se dirá que Europa se desangraba en la década de los 40; que era incapaz de dirigir nada, ni a sí misma; que la ayuda económica proveniente de Estados Unidos le ahorró muchos años de penurias. Es cierto. Pero, de nuevo, hay que pensar en el ritmo vital de los estados. Por hacer otro símil, imaginemos que el presidente de una multinacional se ve obligado a permanecer en la cama de un hospital durante unos días; durante la convalecencia del jefe, su querido hijo, recién llegado a los negocios, se pone manos a la obra y logra mantener a flote la empresa, al tiempo que visita a su padre cada noche en el hospital; lo lógico sería que al término de la enfermedad, el presidente volviera a sus funciones y su hijo retornase a su puesto de segunda categoría. El problema fue que Estados Unidos no devolvió el poder a Europa una vez ésta se recuperó de la sangría. El adolescente pasó un fin de semana sólo en casa y a la vuelta de sus padres no quiso abrirles la puerta

2.-

Hoy, muchos intelectuales se hacen la misma pregunta que Ortega se hacía en 1930: ¿Quién manda en el mundo? De nuevo, los periódicos hablan de crisis de Occidente, de fin de una era (sería más apropiado decir "etapa"), de u futuro incierto. Timothy Garton Ash, historiador y periodista del diario The Guardian, ha escrito que se ha pasado de la existencia de un único centro de poder (mundo unipolar) a la cohabitación de numerosos centros de poder (mundo multipolar). La Sociedad Internacional es una suerte de "poliarquía mal organizada", de decenas de centros de poder que compiten entre sí. Lo novedoso es que estos centros no están ocupados sólo por Estados, sino que se reparten entre multinacionales, bancos y grupos terroristas. Todos estos sujetos tienen hoy más influencia que muchos estados legalmente constituidos.

 

 El futuro, pues, es difícil de prever. Ash advierte, sin embargo, que la multipolaridad, cercana a la "apolaridad" (situación en la que ningún sujeto posee tanto poder como para redactar la agenda y las reglas del juego), será peor que el gobierno de Estados Unidos que muchos critican.

La respuesta menos pesimista (y la apuesta más segura) viene de aquellos que profetizan que China y la India serán los estados gobernantes de este siglo XXI.

Existe una teoría acerca de la evolución histórica del poder que viene a decir que éste gira en torno a la Tierra del mismo modo que lo hace el Sol; eso sí, cada vez más rápido.

 

El primer imperio fue China después pasó al Próximo Oriente, a Grecia y a Roma; los lapsos de tiempo en que el poder permanecía en un punto se iban acortando. En el comienzo de la Edad Media hubo un cierto desequilibrio: es difícil decir quién estaba al mando (aunque el referente intelectual, lingüístico y moral seguía siendo Roma), pero fue Europa, el conglomerado de Estados siempre enfrentados que la formaban, la que se alzó por encima del resto (y, verdaderamente, durante el siglo XIX casi llega a dominar el mundo).

Le tocó el turno después a Estados Unidos, punto final del recorrido del Sol, y fue el periodo de poder más corto de la Historia (un tiempo en el que, quizá no por casualidad se llegó ha hablar del "fin de la historia"). Hoy, Estados Unidos agoniza, los atentados de septiembre de 2001 fueron la estocada final, la invasión de Irak el desesperado ataque del animal próximo a la muerte.

El ciclo está a punto de reiniciarse, está cerca el nuevo amanecer, y eso asusta a muchos (todo cambio produce inquietud).

Pero más que para la alarma, es el momento de la serenidad y el estudio de la situación. China es la fábrica del mundo, India su oficina central. Juntos, han de ser capaces de dirigir las vidas de más de 6 mil millones de humanos durante las próximas décadas. Ambos son, volviendo al símil de Ortega, países viejos: esperemos que la edad les haya conferido sabiduría, serenidad, conocimientos de la historia y buenas dotes de mando.

Europa pretende recuperar el poder; es en vano: su tiempo ya fue. Lo mejor que pueden hacer sus miembros es unirse como si fueran un solo Estado para no dejarse amedrentar por el nuevo jefe.

Torpe censura

TVE decidió ayer no emitir una entrevista grabada  por José María García para el programa de Jesús Quintero, El loco de la colina. La razón argüida era que "en ella no se vierten opiniones, sino insultos, descalificaciones y ataques a terceras personas". La emisora, -recordémoslo: pública, dirigida a todos los ciudadanos y supuestamente neutral- quiso con ello ahorrar el mal trago a muchos de aquellos a quienes se nombraba en la entrevista.

 

El efecto ha sido justo el contrario. Hoy es la noticia del día, portada en todos los medios digitales, y miles de personas han visto extractos del vídeo, posiblemente muchas más de las que se hubieran sentado delante del televisor a ver el programa de Loco.

Más de 2300 personas han pinchado en el video en youtube; hay 290 comentarios en la web de El País. El Mundo ofrece la entrevista íntegra. Ayer pocos sabían que José María García iba a "reaparecer"; hoy pocos ignoran lo sucedido.

La entrevista, tal y como le dijo el presentador a García, "es una bomba". En ella, el periodista deportivo arremete contra Aznar, contra Telefónica, contra Luis Herrero, contra Jiménez Losantos, contra Florentino Pérez. Pocos se salvan de la quema.

Pero ésa no es razón para vetar una entrevista en un medio de comunicación. Y menos si hablamos de Televisión Española. Si atenta contra el honor de alguno de los mentados, que se encarguen éstos de presentar la denuncia pertinente; si es ofensivo para el espectador escuchar tantos insultos, que apague la televisión. No hay excusa, jamás, para la censura, (hay quienes a esto le llaman "edición").

En los vídeos que circulan por la red se escuchan auténticas barbaridades, destapa algunos "tejemanejes" en el poder durante la era Aznar, trapicheos, amenazas e influencias que debían, seguro que a juicio de sus protagonistas, permanecer en el más absoluto secreto.

Pero lo peligroso no es que un periodista de la vieja guardia los revele: lo peligroso, lo que produce un profundo miedo en el espectador, es que lo que cuenta sea verdad. De ser así, ¿en manos de qué gente hemos estado durante ocho años?

Hay un detalle que ha pasado desapercibido, una curiosa contradicción en este suceso. José María García ataca principalmente a la derecha. De entre todas las personas que hoy día están en el poder, sólo dedica unas palabras a Luis Fernández, presidente de la Corporación RTVE. Según García, es un hombre del "Imperio", es decir, de PRISA. Para salvar la imagen, TVE decidió emitir únicamente el fragmento "que se refiere a esta Casa, TVE, y a su Presidente, Luis Fernández, para que no se piense que ésta es la razón por la que se retira la citada entrevista", en palabras de la cadena.

Incomprensible: TVE, históricamente una cadena aliada o dirigida por el partido en el poder, censura un programa en que se critica a altas figuras del partido en la oposición. El Partido Popular hoy debe de estar confuso: no sabrá si denunciar a García o felicitarle.

Energía nuclear

El calentamiento global es un hecho. Los combustibles suben de precio y las únicas que salen bien paradas son las compañías petrolíferas. Las mismas que ofrecen dinero a economistas y científicos para que nieguen el cambio climático.

Ante este panorama, la energía nuclear es más que una opción a tener en cuenta. Durante décadas numerosos países la utilizaron, convencidos de que era la mejor vía para producir energía a bajo coste. El sustituto perfecto a los limitados combustibles fósiles.

 

Chernobil, sin embargo, cambió la tendencia. Desde el accidente, no se han abierto nuevas centrales en Europa. Hasta hoy. Finlandia levanta la primera nuclear del siglo XXI. La población, tan opuesta años atrás a este tipo de energía, está ahora más dispuesta a usarla, pese a los riesgos.

Éstos no son desdeñables, pero no podemos dejar que el árbol, como reza el dicho, nos impida ver el bosque. Chernobil, hay que recordarlo, no fue tanto un accidente nuclear como un error de la extinta URSS. Si la central hubiera estado a cargo de un país europeo quizá la catástrofe hubiera sido menor.

La única forma de no depender de los altibajos políticos de Oriente Próximo es producir la energía en casa.

Así, Rusia no tendría la llave para abrir el grifo del gas hacia Europa. Las "petromonarquías"no tendrían razón de ser y los "petrodólares" perderían todo su valor.

¿Arte?

Hay quienes, ante un cuadro de Jackson Pollock o incluso de Joan Miró, dicen "Mi hijo de 5 años también puede hacer eso". Hasta hace poco era posible refutarlos, explicarles que el hecho de que una pintura no sea figurativa o su significado no se comprenda a primera vista, no le restaba mérito. Seguía siendo Arte.

 

Hoy, esto ya no es posible. Ayer conocí la historia de una niña estadounidense de 7 años que pinta cuadros y los vende por cantidades astronómicas. Uno de ellos alcanzó la cifra de medio millón de dólares. Como se puede imaginar, sus pinturas no responden a lo que conocemos como arte. Son apenas trazos al azar dirigidos por unos padres con un agudo olfato empresarial. Pero los "nuevos ricos" que quieren presumir de tener un cuadro colgado en el salón de su casa los compran sin preocuparse de su mérito artístico.

Leí también hace poco que un "artista" se había cortado un dedo con un hacha . Filmó la sangría y lo llamó "videoarte". 

Estos intentos de conseguir fama y dinero poniendo el arte como excusa son una grave amenaza para los verdaderos artistas. Los ciudadanos perderemos la confianza y el respeto que les teníamos. ¿Qué valor puede tener un Pollock si se parece tanto a un "García"?

Hoy se inaugura ARCO. Es casi seguro que en sus galerías encontraremos obras, cuando menos, dudosas. Los ciudadanos estamos obligados a discernir el arte del engaño.

Los marchantes de arte tendrían que ser más exigentes con lo que exponen, pues corren el peligro de banalizar a aquellos a quienes se deben.

Dura lex

Iñaki De Juana Chaos es un asesino. Merece pasar el resto de su vida en prisión; si es preciso, atado a una cama y alimentado a través de una sonda nasogástrica. Su condena por los veinticinco asesinatos que cometió en nombre de ETA queda escasa para una sociedad marcada por tres décadas de terrorismo. Pero una cosa es matar inocentes y otra distinta amenazar en un periódico.

 

Ayer, el Supremo rebajó de 12 a 3 años la pena impuesta por la Audiencia Nacional. Se da además la circunstancia de que el terrorista ya ha cumplido dos tercios de esta condena, por lo que es posible que sea excarcelado. La decisión depende de la Fiscalía del Estado.  Numerosas voces se han opuesto a esta rebaja, pues muchos consideran incomprensible que un asesino pueda salir a la calle en breve. Pero los 3 años de cárcel, hay que recordarlo, los cumple no en razón a sus crímenes, sino por las amenazas vertidas en el diario "Gara".

De Juana Chaos fue condenado en 1987 a 30 años de cárcel, el máximo que dicta la ley. Ésta sí que es una condena leve, más aún teniendo en cuenta que, por redenciones, sólo ha cumplido 18.

Pero no hay que confundir las cosas: si 18 años son ridículos tras tanta sangre vertida, 3 años son excesivos para un delito de palabra.

La solución no es compensar una sentencia con otra. Lo que se debería hacer es revisar el Código Penal y aumentar el cumplimiento de las penas. Así, condenas de 3.000 años serían innecesarias.

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Cultura de lujo

Ayer me di un lujazo: fui al cine. El sábado me regalé otro capricho: asistí al teatro. De joven, consultaba la cartelera cada fin de semana para saber qué película vería esa noche. Hoy araño mi bolsillo y, si hay suerte, elijo un espectáculo.

Los discos bajan de precio cuanto más tiempo llevan en los estantes; deberían hacer lo mismo con los espectáculos: los últimos días en cartel, la entrada de una película podría costar la mitad que el día del estreno. Así no usaríamos tanto el eMule.

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