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Viaje a Itaca

Despedida y cierre

El 28 de Octubre Lluis Llach visitó Zaragoza por última vez. En esta parada de su gira de despedida, "i", el cantautor catalán reunió a algo más de 1000 personas, todo un éxito, teniendo en cuenta que en el año 2002 tuvo que cancelar por falta de público.

El concierto transcurrió según un programa bien preparado, sin lugar a la improvisación. A lo largo de 18 canciones escogidas en función de lo que para el cantante simbolizaban, no del conocimiento que el público general pudiera tener de ellas, Llach recorrió su trayectoria artística y vital. Cada tema era presentado mediante monólogos más o menos "políticos", que provocaron aplausos y risas de complicidad. Así, dedicó canciones a la madre, Un nuvol blanc, al mar, Maremar, a los valores en extinción, Tendresa, al estatuto catalán, Tossudament alçats, o al fallecido poeta catalán Miquel Martí i Pol.

 

Frente a la imagen de cantautor aferrado a su guitarra para quien el resto de instrumentos es mero decorado, Llach se rodea en esta gira de una sólida banda, (guitarras, cuerdas, acordeón, saxo y batería) que enriquece y da vida a cada canción. Pero lo clásico manda y Alé, interpretada a piano y voz, arrancó el primer "bravo" de la noche.

Tras el fin del espectáculo programado, el de Verges regaló al auditorio un par de "canciones de referencia": Itaca y Que tinguem sort. La última canción que se escuchó fue L'estaca, pero cantada no por Llach, sino por unos pocos asistentes que no querían irse a casa sin haber escuchado su tema más conocido.

Una buena oportunidad, en fin, para despedirse de un histórico de la canción protesta.

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