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Viaje a Itaca

Los autores españoles, a la cabeza de las listas

Estas Navidades compraremos novelas históricas y últimos premios literarios

"La catedral del mar" es, sin duda, el libro más vendido estas Navidades. La novela histórica de Ildefonso Falcones ha sido un bestseller desde su publicación en marzo de este año, con más de un millón de ejemplares vendidos en España, y aún sigue a la cabeza de las listas de El Corte Inglés.

También a la cabeza se encuentra la última entrega de la serie "El capitán Alatriste", de Arturo Pérez Reverte. "Corsarios de Levante", publicada este mes, se ha convertido en el segundo libro más vendido en las grandes superficies.

En el tercer puesto de este ranking se encuentra "Todo bajo el cielo", de la también española Matilde Asensi. A continuación, y para cerrar la lista de autores españoles de exito, está Álvaro Pombo, último Premio Planeta con su novela "La fortuna de Matida Turpin".

 

 

Pero en estas fechas no sólo las novedades son objeto de regalo. En la Librería General señalan con asombro que "La sombra del viento", de Carlos Ruiz Zafón, y "Los pilares de la Tierra", de Ken Follett, se venden con regularidad. Este último fue publicado en 1989, y desde entonces ha sido un longselller, un libro que mantiene su ritmo de ventas a lo largo de los años. "Es increíble -señala una dependienta- pero este mismo año han sacado una edición de lujo y se vende muy bien".

Las novelas escritas en Aragón también gozan de éxito. El turolense Javier Sierra, que ha sido incluido en la lista de más vendidos de The New Yor Times. triunfa con "La cena secreta", editada en 40 países. Antón Castro, nacido en Galicia pero afincado en Zaragoza, ha publicado "Golpes de mar" una serie de relatos ambientados en su tierra.

Entre los libros de ensayo, destacan los volúmenes dedicados al análisis y crítica de la España actual. Así, encabeza la lista "De la noche a la mañana: el milagro de la COPE", escrito por el periodista Federico Jiménez Losantos y "La gran revancha", de los también periodistas Isabel Durán y Carlos Dávila.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el cantante Joaquín Sabina son los personajes cuyas biografías, un género de éxito, más interés suscitan.

Pero no todo lo que se va a vender estas Navidades son novelas "fast food".  Hay un puñado de obras de calidad que copan las estanterías de pequeñas librerías. Son textos aptos para aquellos que buscan una literatura de calidad.

"Kafka en la orilla", del escritor japonés Haruki Murakami, al que muchos auguran el premio Nobel, es el más solicitado. La última novela del estadounidense Philip Roth, "Elegía", o "La cocina del azafrán", de  la iraní Yasmine Crowther se venden asimismo bastante.

En ensayo, destaca "Estambul", del último premio Nobel Orhan Pamuk. Respecto a este autor, el deendiente de la librería Cálamo Cálamo se queja de que "en este país, nadie se interesa por un escritor hasta que muere o le dan unpremio". El mismo librero recomienda otro ensayo, "Tratado de ateología", del Michel Onfray, "un autor de éxito en Francia pero desconocido aquí". 

El CDA trae al Principal una obra aragonesa del siglo XVI

El Centro Dramático de Aragón (CDA) presentó ayer en el Teatro Principal su próximo estreno. Se trata de Tesorina, una comedia escrita por el aragonés Jaime de Huete hacia 1535 y dirigida por el también aragonés Mariano Cariñena.

La obra se estrena mañana miércoles a las nueve de la noche y permanecerá en cartel hasta el sábado, víspera de Nochebuena.

 

Tesorina habla de los amores de un caballero y una dama que, pese a las dificultades iniciales, alcanzan con la boda un final feliz, característico de la comedia. El amor entre Tesorino y Lucina como tema central de la obra se completa con la presencia de los amoríos "secundarios" en el mundo de los criados.

La presencia de La Celestina es obvia, aunque con la singularidad de que su actividad es ejercida por un fraile, confesor de la heroína.

Mariano Cariñena, veterano director y escenógrafo, declaró que "esta obra es una verdadera joya". Según Cariñena, lo más interesante del texto es el reparto de personajes y el lenguaje usado. La obra es una de las pocas de la época en las que el número de personajes adinerados es muy pequeño, tres de once. Así, habló de "comedia rural".

En cuanto al lenguaje, Cariñena explicó que Huete usa un estilo muy cercano al pueblo, de tal forma que apenas tuvo que adaptar el texto. En este sentido, Margarida Monteiro, una de las actrices del reparto, señaló la reacción del público ante ciertos tacos del texto que se han conservado como tales en algunas zonas, mientras que la mayoría de la gente no los conoce.

En la presentación de la obra, a la que también asistió el gerente del CDA, Javier Brun, Cariñena glosó la biografía de Jaime de Huete (¿1480-1535?). Con cierta seguridad se sabe que nació en Alcañiz y que era un hombre culto. De él sólo se conocen dos obras: Virdiana y Tesorina, ambas incluidas en el Índice de Libros Prohibidos de la Inquisición. Es posible, según Cariñena, que por esta causa cesara su actividad como escritor.

Tesorina transcurre en un pueblo no determinado de Aragón; por ello, en el escenario se ve un gran caserón aragonés. Cariñena destacó la original iluminación de la obra, que consigue hacer casi transparentes los muros de ladrillo del edificio.

La obra lleva desde noviembre de gira por diferentes localidades aragonesas, y en todas ellas ha resultado un éxito. En el próximo año, se espera que salga fuera de Aragón. "Sería bueno llevarla a Almagro", dijo su director.

Entrevista a Almudena Grandes

¿De dónde le viene este interés por la II República?

Viene de una anécdota personal. Cuando tenía unos once años vi en una revista a Josephine Baker en su casa rodeada de hijos adoptados. Mi madre comentó de pasada que mi abuela la había visto bailar varias veces en Madrid. Aquello me sorprendió. ¿Cómo era posible que alguien bailase con medio desnuda en aquella ciudad triste y gris? Por lo visto, en el anterior régimen sí era posible.

La Guerra Civil, de Anthony Beevor, sacó a la luz el lado más negativo de la II República, algo poco conocido en el extranjero. ¿Es posible que esto se deba a que los historiadores se hayan basado en fuentes afines al bando vencido?

Es posible. Los grandes pensadores, la cultura casi al completo tuvo que exiliarse. Y de alguna forma no se tenía mucha confianza en la historiografía franquista. De todos modos, se ha mitificado mucho a los historiadores extranjeros. Un español puede dejarse llevar por la pasión al escribir su historia pero siempre podrá dar una visión mas fiel.

Hay quien dice que esta reivindicación de la II República es sectaria.

Si aplicamos los valores de la Constitución de 1978 este recuerdo no es sectario. Lo sectario es mantener la terminología franquista, aunque sea de un modo inconsciente. Por ejemplo, ¿por qué en los manuales de historia de sigue hablando del bando nacional y del bando republicano? Esta es una de las herencias inmateriales del Franquismo.

¿Cambiemos de tema, puede contar algo de El corazón helado?

Es una novela de 940 páginas que publicará Tusquets en febrero de 2007. Es la reconstrucción sentimental del pasado de mi generación, la que ahora ronda los 40 años. Un intento de explicar cómo le ha afectado la transición. He querido recorrer la historia del siglo XX español.

Es una novela muy larga...

Sí, la más larga hasta ahora. He acabado exhausta. Me encanta escribir, e intento dedicar a cada novela el mayor tiempo posible. Pero ahora quiero escribir algo más breve, de unos 150 folios. El siguiente proyecto es una colección de las historias que me surgían a redactar esta novela y no tenían cabida en ella. Son las carreteras secundarias de El corazón helado.

Creo que tiene predilección por sus novelas impares; ¿esta novela es par o impar?

Es impar, la séptima. Curiosamente, me gustan más y tienen más éxito. La primera fue Las edades de Lulú, después vino Malena no es un nombre de tango y la quinta fue Los aires difíciles. Además, son más largas que las novelas pares.

¿Puede recomendar un par de títulos para esta Navidad?

Sí, hay dos autores españoles muy interesantes. El primero es Rafael Reig y su Manual de literatura para caníbales, muy divertido. Y Óscar Esquivias, un joven que esta escribiendo una trilogía que une la Guerra Civil y el intento de un grupo de personas por viajar al Purgatorio, convencidos de que Dante lo visitó realmente para escribir La Divina Comedia.

Zaragoza ha conseguido la Expo porque la merecía

Esta es la idea con la que Juan Alberto Belloch, alcalde de Zaragoza, terminó la rueda de prensa concedida a los estudiantes del IV Máster de Comunicación y Periodismo que organiza Heraldo de Aragón y la Universidad de Zaragoza. Durante 45 minutos, algo más del tiempo programado por la jefa de prensa, el alcalde respondió a las preguntas de los 13 futuros periodistas.

Después de una entrada triunfal, Belloch tomó asiento en la cabecera de la mesa y, de muy buen humor, se puso a disposición de los alumnos. El tema del discurso inicial, si bien propuesto por uno de ellos, no podía ser otro: la Expo. El alcalde explicó el origen, "la excusa", de la celebración de la Expo: el Bicentenario de los Sitios, y el Centenario de la Exposición Hispano-francesa. Estas conmemoraciones, sin embargo, durarán más tiempo que la Expo, y durante los meses que se solapen primarán las actividades de la segunda.

Tras este inicio, llegaron las preguntas, a las que respondió con absoluta tranquilidad, permitiéndose incluso alguna broma. Respecto al Plan Riberas, el alcalde explicó que los zaragozanos van a pagar sólo un veinte por ciento, el resto lo harán las instituciones que allí se instalen o tengan intereses en la zona. Añadió que su mantenimiento está previsto en unos 6 o 7 millones de euros anuales, coste que el Ayuntamiento quiere que asuma una sociedad mixta en la que participen las administraciones regionales y locales, el gobierno central y todos los entes privados con intereses en la zona.

El Parque Fluvial, aseguró, costará unos 57 millones de euros y será cinco veces mayor que el Parque Primo de Rivera, lo que convertirá así a Zaragoza en la segunda ciudad en lo que a espacios verdes se refiere, superada tan sólo por Madrid, "como consecuencia de la Casa de Campo". Esta obra estará cofinanciada por el Ayuntamiento de Zaragoza (unos 8 millones d euros) y el gobierno central, (el resto). Esto es así, explicó, porque la Expo es una excusa perfecta para pedir dinero a los Ministerios correspondientes "sin que se levanten en armas otros Ayuntamientos". Esta, confesó, es la gran ventaja de acontecimientos como Exposiciones Internacionales o Juegos Olímpicos.

La inversión en equipamientos, centros culturales y deportivos y zonas verdes será de tal magnitud, predijo, que llegará un momento en que habrá que poner el freno. Los impuestos, sin embargo, no subirán.

Según Belloch, no sólo tener una hipoteca no será un lujo, sino que se facilitará el acceso a la vivienda, una de las mayores preocupaciones de los jóvenes. Esto lo viene haciendo ya el Ayuntamiento mediante dos acciones: la creación de Viviendas de Protección Oficial y el impulso de los alquileres, para reducir el número de casas vacías. Al hilo del asunto, proclamó que siempre habrá pelotazos urbanísticos, al menos mientras no se regule el sistema de financiación de los ayuntamientos; con la legislación actual éstos se ven obligados a invertir en viviendas para conseguir más dinero.

Ante la posibilidad de que no salga reelegido en las municipales de 2007, respondió que "ningún político es imprescindible" y que todo está "consensuado desde el principio". Así, lo difícil era obtener dinero de las distintas administraciones, -para lo que, reconoció, quizá el tuviera mayor facilidad, dado su pasado como ministro socialista-, y ya está hecho.

Respecto a la accesibilidad de la ciudad para minusválidos, si bien aseguró que "todo lo nuevo" se construye pensando en ello y que los planes de rehabilitación también incorporan mejoras, el alcalde no pudo dar una fecha precisa para la competa supresión de barreras arquitectónicas. Prometió, sin embargo, "la accesibilidad a todos los lugares históricos vinculados con Los Sitios".

La charla concluyó con la aseveración de que Zaragoza ha conseguido la Expo "porque la merecía, no nos la ha regalado nadie". Según Belloch, esto es lo que sucedió con Sevilla, en un intento de suavizar las diferencias de renta que había entre el norte y el sur de España. Aquí, sin embargo, la apuesta privada ha sido muy fuerte.

Club de lectura: Süskind y Llamazares

El Instituto Aragonés de la Juventud continúa las actividades de su Club de Lectura. El día 28 de Noviembre se comentarán los libros El perfume, de Patrick Süskind y La lluvia amarilla, de Julio Llamazares.

El Club de Lectura está orientado a jóvenes amantes de la literatura. Los participantes len el libro en cuestión y lo comentan en grupo, bajo la batuta de un moderador.

Para asistir al debate, hay que dirigirse al Instituto Aragonés de la Juventud a través de su número de teléfono  o de la dirección de correo electrónico iaj.aragon.es. Asimismo, en su pagina web (buscar dentro de www.aragon.es), se pueden leer los resúmenes de cada una de las sesiones, que comenzaron en abril de 2006.

El perfume narra la peculiar historia de Jean-Baptiste Grenouille: es la única persona que no despide ningún olor. Al mismo tiempo posee un don excepcional: un olfato prodigioso que le permite percibir todos los olores del mundo. Un bestseller de calidad.

La lluvia amarilla es el monólogo del último habitante de un pueblo abandonado del Pirineo aragonés. La voz del narrador, a las puertas de la muerte, nos evoca a otros habitantes desaparecidos del pueblo, que lo abandonaron o murieron. Un poético grito a favor de los pueblos condenados a extinguirse.

Coches mal aparcados en el Moncayo

Los visitantes del parque natural del Moncayo no respetan los espacios reservados para el estacionamiento de coches. Este otoño, las entradas al parque están plagadas de huecos destinados al aparcamiento, mientras que se pueden encontrar coches en lugares de paso.

Francho Aso, ingeniero técnico forestal del parque, confirma este hecho. Según el técnico, en la temporada de setas unos 1200 visitantes se acercan cada semana a la zona, y muchos de ellos aparcan en zonas no habilitadas.

El problema no es, por ahora, que pueda existir un riesgo para la fauna o la flora, sino el colapso del parque. En ocasiones, los visitantes menos madrugadores no pueden acceder al recinto por la acumulación desordenada de coches. A largo plazo, advierte Aso, el suelo del parque también puede salir perjudicado.

Según el técnico, el parque cuenta con suficientes plazas, pues hace unos meses se habilitaron más espacios destinados al aparcamiento. La situación, sin embargo, no mejoró. La dirección del parque ha editado unos dípticos informativos que los trabajadores colocan en los parabrisas de los coches. Pero esta labor de concienciación no ha dado sus frutos.

Por ello, se ha planteado establecer medidas más coercitivas, y multar a quien no respete el reglamento del parque.

El futuro de la base, en Noviembre

Críticas a la posible instalación de la base en Zaragoza

Este mes de noviembre se reunirán en Riga (Letonia) los jefes de Estado y de Gobierno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para debatir el futuro emplazamiento de la nueva base de vigilancia terrestre de la OTAN en Europa. Zaragoza es, junto con Sigonella en Italia, Gelenkirchen en Alemania y Toulouse en Francia, una de las candidatas a albergar la base.

La fecha límite para decidir su emplazamiento es el verano de 2007 y se espera que el centro esté plenamente operativo para 2010.

 

La OTAN nació en Washington en 1949 con el objetivo de colaborar en la defensa en los campos político, económico y militar. Durante la Guerra Fría fue considerada por Estados Unidos como una garantía de seguridad ante la Unión Soviética y sus aliados, reunidos en el Pacto de Varsovia. Tras la desintegración de la URSS, la OTAN ha reformulado sus objetivos y actividades hasta apropiarse de la seguridad de todo el hemisferio norte.

La OTAN controla el espacio mundial desde la base de Geilenkirchen mediante satélites. Pero la vigilancia de la superficie terrestre presenta carencias: las fotografías por satélite tienen un desfase de hasta 24 horas y la visibilidad está condicionada a la meteorología.

Es por esto que la OTAN encargó a un consorcio de empresas europeas y norteamericanas el desarrollo de un nuevo y perfeccionado sistema que combine satélites y aviones espía.

El consorcio está formado por la empresa estadounidense Northop Gruman, la canadiense General Dynamics, la francesa Thales, la italiana Galileo Avionica, la española Indra (con un 15%) y el grupo europeo de aeronáutica y defensa EADS, que recientemente se ha hecho con el 100 % de Airbus.

Según la OTAN, el desarrollo del sistema supondría para la ciudad elegida más de 3.000 millones de inversiones en tecnología, industria e infraestructuras y llevará asociada la actividad en industria auxiliar de I+D+i (Investigación, Desarrollo e innovación). También sostiene que generaría más de 4.000 empleos directos e indirectos, la mayoría personal civil y en muchos casos de alta cualificación.

Para la DGA, Zaragoza presenta diversos factores: no hay problemas de espacio en la Base militar, el aeropuerto civil no está masificado, la ciudad tiene buenas comunicaciones, una malla logística en expansión y larga experiencia militar.

Si bien tanto el gobierno central como la DGA y el Ayuntamiento están a favor de la base, también existe oposición al proyecto. La Plataforma contra la Base de la OTAN, Izquierda Unida y Chunta Aragonesista se manifestaron el pasado 4 de Noviembre en Zaragoza para mostrar su rechazo a una base que "condiciona el posterior desarrollo de la ciudad, volviendo a la servidumbre militar". La Plataforma ha asegurado que repetirá este tipo de manifestaciones en próximas ocasiones para dar a conocer a la ciudadanía su opinión sobre el tema.

El futuro de la base, en Noviembre

La ciudad elegida recibirá más de 3.000 millones de inversiones en tecnología

 

Este mes de noviembre se reunirán en Riga (Letonia) los jefes de Estado y de Gobierno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para debatir el futuro emplazamiento de la nueva base de vigilancia terrestre de la OTAN en Europa. Zaragoza es, junto con Sigonella en Italia, Gelenkirchen en Alemania y Toulouse en Francia, una de las candidatas a albergar la base.

 

La OTAN controla el espacio mundial desde la base de Geilenkirchen mediante satélites y los radares volantes de los Awacs (variante militar de los Boeing 707). Pero la vigilancia de la superficie terrestre presenta carencias: las fotografías por satélite tienen un desfase de hasta 24 horas y la visibilidad está condicionada a la meteorología.

Es por esto que la OTAN encargó a un consorcio de empresas europeas y norteamericanas el desarrollo de un nuevo y perfeccionado sistema de Vigilancia Terrestre Aliada (Allied Ground Surveillance, AGS) que combine satélites y aviones espía. El objetivo es evitar el desfase horario y que poder detectar movimientos de tropas en cualquier parte del mundo sin importar las nubes o la niebla.

El consorcio está formado por la empresa estadounidense Northop Gruman, la canadiense General Dynamics, la francesa Thales, la italiana Galileo Avionica, la española Indra (con un 15%) y el grupo europeo de aeronáutica y defensa EADS, que recientemente se ha hecho con el 100 % de Airbus.

El sistema de vigilancia terrestre, que la OTAN encargó a este grupo, denominado TIPS (Propuesta de Solución Industrial Transatlántica en inglés), en la primavera de 2005, comprende aviones Airbus adaptados, plataformas no tripuladas y una unidad de apoyo terrestre con mecánicos y personal de mantenimiento. También incluye el propio equipo del centro de mando, que debe procesar toda la información facilitada por los radares y ordenar en su caso el despliegue en cualquier lugar donde opera la Alianza.

El desarrollo del sistema supondrá para la ciudad elegida más de 3.000 millones de inversiones en tecnología, industria e infraestructuras y llevará asociada la actividad en industria auxiliar de I+D+i (Investigación, Desarrollo e innovación). Esto generaría más de 4.000 empleos directos e indirectos, la mayoría personal civil y en muchos casos de alta cualificación.

Si bien Francia es el país que más presiona para hacerse con el proyecto, Zaragoza presenta diversos factores: no hay problemas de espacio en la Base militar, el aeropuerto civil no está masificado, la ciudad tiene buenas comunicaciones, una malla logística en expansión y larga experiencia militar.

Tanto el gobierno central como la DGA y el Ayuntamiento están a favor de la base. La fecha límite para decidir su emplazamiento es el verano de 2007 y se espera que el centro esté plenamente operativo para 2010.

Confesión

Tras pasar algo más de un año leyendo con fervor y disciplina la obra de luis Goytisolo, descubro que no entiendo su obra. La crítica publicada el 11 de diciembre bajo el título Respuesta fallida es la prueba de ello.

Es una reseña escrita desde la prisa y la lectura superficial, (peor aún, incompleta). Si bien ciertos párrafos me parecen válidos, la mayoría no lo son en absoluto.

Guardo la entrada en el blog para que quede como recuerdo de lo que no debe hacerse.

Polvo y luz

El desierto comprimido en fotografías 11,4 por 7,6 centímetros. Esto es lo que nos ofrece Bernard Plossu, (Vietnam 1945) en el Palacio de Montemuzo. Son obras tomadas entre 1975 y 2004; una selección en la que únicamente aparecen desiertos, en particular los de Almería y Nuevo México, (sur de Estados Unidos).

La única forma de representar, de traer el desierto, es mostrarlo de un modo humilde, casi íntimo. Humildad seguida ya desde la concepción de las fotografías, todas en blanco y negro; una decisión arriesgada en apariencia, pues supone prescindir del juego de luces que se produce al amanecer y atardecer en espacios abiertos. Pero Plossu no busca el impacto fácil, sino la mirada serena, espaciada, la admiración final. Algunas fotografías aparecen intrascendentes, el espectador no ve nada en ellas; pero si es paciente y mira sin buscar, si da un paso atrás verá aquel rayo de luz que define la fotografía o aquella sombra que antes no vio, preocupado en la silueta que la crea.

 

En la muestra apenas aparecen seres humanos, no son necesarios, lo importante es la naturaleza, la arquitectura del mundo salvaje. En unas pocas, sin embargo Plossu sí captura la imagen de una persona, pero no es ella el centro de la obra, es un accesorio, casi molesta. En una toma, un lugareño levanta la mano en señal de protesta, no quiere que lo fotografíen; en otra, el artista se fotografía a sí mismo, pero el espectador sólo lo reconoce por el pie de foto, es una figura desdibujada, una sombra casi, en medio de la sólida montaña.

La grandeza del arte es despertar emociones y recuerdos diferentes a quien lo contempla. Cuando recuerdo ciertas fotografías de Bernard Plossu me vienen a la cabeza dos escritores y un cineasta. Detrás del fotógrafo, siguiendo sus pasos como un alumno sigue a un maestro de otra disciplina, veo a Roberto bolaño, que toma notas para 2666, la novela que el fotógrafo podría muy bien haber ilustrado; también veo, pero está mucho más atrás, no quiere que su presencia se note, a Cormac McCarthy, que sobre los suelos que capta el vietnamita dibuja los cadáveres y los ríos de sangre que describirá en Meridiano de sangre; por último, subido al coche de Plossu, Alejandro González Iñárritu capta a su vez fotografías en movimiento, siempre con la ventanilla del coche como segundo marco, una de ellas quizá se cuele, o sea un juego entre artistas, en esta exposición.

Y el delirio final, dejamos el polvo y el frío, y un viejo indio nos observa marchar, él guardará las montañas.

Luis Goytisolo, la creación literaria

(Texto escrito para las pruebas de ingreso al Máster de Periodismo)  

A finales de los años 50 surgen con fuerzas tres escritores que comparten un mismo apellido, Goytisolo. Cada uno de ellos elegirá un camino muy diferenciado, tanto en técnica como en temas, manteniendo, sin embargo, un pasado común. El más interesante, desde un enfoque puramente literario, es Luis. Pero no quisiera dejar de reseñar, muy brevemente, a los otros dos.

José Agustín puede considerarse, en el buen sentido de la expresión, el último poeta popular. Muy marcado por la muerte de su madre, algo que Juan y Luis también compartirán, le dedica una larga serie de poesías que agrupará bajo el título Elegías a Julia Gay. Algunos de sus poemas, Palabras para julia, Érase una vez, son conocidos gracias a la versión musicada que de ellos hizo Paco Ibáñez, con quien preparaba una gira conjunta antes de suicidarse en 1999.

   

Juan es el escritor más "político". Su evolución ha sido asombrosa: pasa de escribir novelas de realismo social, sin ningún valor literario hoy día, a crear una serie de novelas, reunidas en el volumen Tríptico del mal, en las que busca, mediante una inteligente destrucción del lenguaje, ahondar en la crítica a la sociedad y, sobre todo, la mentalidad española de los años 60 y 70. En sus últimas obras, olvidada esta aniquilación del lenguaje, reconstruido de alguna forma, arremete contra asuntos tan variados como el Opus Dei, o la guerra de Yugoslavia.

    

Luis Goytisolo, como digo, es el escritor más "literario", entendiendo por esto que sus temas, a diferencia de los de sus hermanos, son la literatura, la creación literaria, y, en conjunto, está más preocupado por la estructura que por el argumento de sus novelas, (algo que lo diferencia asimismo de la mayor parte de los escritores actuales). Para hacer un repaso de su trayectoria es apropiado centrase en tres obras, distantes en el tiempo, que fueron mojones en su quehacer literario.

 

Las afueras fue escrita siendo Luis un veinteañero y se llevó el premio Biblioteca breve. Desde su publicación, nació el debate:¿era una novela o una colección de relatos? Hoy queda claro que Las afueras es una novela, una de las más astutas primeras novelas de los últimos años. La novela está ambientada en una finca del norte de Cataluña en la posguerra; cada una de sus 7 partes, en principio inconexas, ofrece una perspectiva de la decadencia de la finca a raíz de la guerra civil. Si bien este esquema deja algunos cabos sueltos, es un modo muy interesante de mostrar la situación, pues, en el mundo real, nunca se posee toda la información.

Tras una novela menor que continuaba esta senda, Las mismas palabras, luis Goytisolo se embarcó en el que se considera el mayor proyecto narrativo de la literatura española reciente, Antagonía. De nuevo, la estructura es vital: está formada por cuatro novelas con protagonistas, extensión e, incluso, estilo diferentes. El tema único y absoluto: la creación literaria, vista desde el enfoque de la lectura y la escritura. El escueto e insuficiente resumen de cada novela es el siguiente: Recuento narra en tercera persona los primeros treinta años de Raúl Ferrer Gaminde, joven barcelonés aspirante a escritor, Los verdes de mayo hasta el mar muestra sus primeros pasos en la escritura desde el punto de vista de las notas que él toma a lo largo de una semana en Cadaqués, (aquí la tercera persona desaparece), La cólera de Aquiles nos presenta a su prima Matilde Moret, escritora también, que lee un antigua novela suya, (que Goytisolo inserta en el texto para que también el lector la pueda leer), a la luz de las críticas que Raúl le hizo; Teoría del conocimiento, por fin, es la novela que Raúl estaba escribiendo en Los verdes de mayo hasta el mar, estructurada a su vez en tres relatos largos. Pero esto es como resumir Moby Dick diciendo que trata de una ballena blanca. Si bien fueron leídas por separado, a medida que salían a la luz, entre 1974 y 1981, únicamente la lectura continuada de sus 1300 páginas cumple el objetivo que se propuso el autor.

Una tercera etapa de Luis Goytisolo está ejemplificada en Diario de 360º. Aquí presenta siete líneas argumentales, una por cada día de la semana: los lunes un novela que acontece en el tiempo actual, los martes una historia de la literatura, los miércoles una reflexión sobre el futuro de la novela, etc. Así, se van alternando los temas y estilos para ofrecer un texto en el que núcleo, de nuevo, es la creación en todas sus formas.

Con la lectura de esas tres novelas, en fin, se consigue una visión global pero muy completa del escritor más interesante, junto con Benet y su hermano Juan, de la última literatura española.

Respuesta fallida

La obra de todo escritor, por muy sólida que sea, tiene altibajos: textos redactados sin la suficiente paciencia, novelas debidas al editor en una fecha límite, páginas rescatadas del cajón para que los lectores no le olviden. En el caso de Estatua con palomas, Luis Goytisolo (Barcelona, 1935) parece haber escrito esta autobiografía "camuflada" en respuesta a la que pocos años atrás escribió su hermano Juan.

 

Al revisar el catálogo de publicaciones de Luis Goytisolo, ninguna de ellas aparece bajo el epígrafe de "autobiografía"; sin embargo, Estatua con palomas no puede ser calificada de otra cosa. Unas memorias, eso sí, sui generis: el autor no muestra en ningún momento su intención al escribir estas páginas; no existe orden cronológico o aun temático, tal y como sucedía en el texto que las provoca, En los reinos de Taifa; por último, Goytisolo inserta entre los diferentes capítulos más o menos autobiográficos unos textos narrativos que bien pudieran ser extractos de una novela autónoma ambientada en la Roma Clásica, (capítulos que el lector común terminará por saltarse, pues no hacen otra cosa que romper el fino hilo que pueda hilvanar esta obra).

El último epígrafe, a fin de desconcertar aún más, no es narrativo ni memorialístico: presenta como si de un hecho real se tratase, las dificultades por las que pasa un periodista para conseguir que un escritor innombrado (pero que el lector tiende a identificar, más por los pensamientos que expone que por datos concretos, con luis Goytisolo) de el visto bueno a una entrevista que concedió meses atrás en Barcelona, entrevista que es asimismo incluida en el texto.

Si algún interés puede tener Estatua con palomas no es su faceta autobiográfica, (muy incompleta), o las (en ocasiones ácidas) opiniones que el autor vierte sobre sus hermanos, sino la serie de capítulos más ensayísticos en los que reflexiona sobre los temas que presiden el conjunto de su obra: la sexualidad y la literatura. Pero estos capítulos parecen variaciones defectuosas de otros ya escritos (en Antagonía, sobre todo) o por escribir de un modo más preciso y estilizado (Diario de 360º).

Sorprende, pues, leer en la contraportada que este texto mereció el Premio Nacional de Narrativa en 1993. Uno puede sospechar que el jurado premió no tanto a Estatua con palomas como a toda la obra anterior de Luis Goytisolo; o, ya puestos a elucubrar, que el galardón era un reconocimiento tardío e indirecto a Coto vedado y En los reinos de Taifa, verdadera autobiografía de un Goytisolo.

Estatua con palomas, Luis Goytisolo

Círculo de lectores, 1999 (publicada por primera vez en 1992)

321 páginas

El espectáculo debe continuar

Sesión plenaria de las Cortes de Aragón. Se somete a votación el punto segundo. ¿Cuál? Nadie lo sabe, hemos llegado tarde. La pantalla se llena de lucecitas verdes y rojas; alguna queda a oscuras. El presidente canta los resultados. Ningún diputado protesta o aplaude; todos están conformes. No hay sorpresas.

Después llegan las explicaciones: cada grupo defiende su voto, y alaba o critica la actividad del Gobierno.

Pero nadie escucha. Asombrados y murmurantes, entendemos ahora la utilidad de la sala de prensa. Nosotros, futuros periodistas (en prácticas), apenas oímos. Al poco hay quien decide no atender a las palabras de los políticos y registrar en cambio cada de uno de sus gestos.

Los mandatarios pasean, charlan, ríen, hablan por teléfono, envían mensajes de móvil. Un diputado termina de leer el Heraldo de Aragón y se dedica a estudiar sus uñas. Están limpias, concluye, y vuelve a abrir el periódico. A lo largo de la tarde, volverá a examinar sus manos, preocupado quizá por una cita importante.

Tampoco el grupo escucha a su portavoz. ¿Para qué?: saben lo que van a oír. Sólo cuando el ponente ironiza ("Se vive bien en Cuarte, ¿verdad?") o insulta al contrario ("Torpe") se oye alguna risa. Los ingenuos futuros periodistas (en prácticas), intentamos no sumarnos a la fiesta.

Periódicamente, dos parlamentarios se hablan al oído. Recuerda a aquel anuncio en que dos hombres serios y trajeados se pasaban recetas de cocina como si fueran secretos de Estado. Tres mujeres hablan y gesticulan animadas: dos de ellas están sentadas en sus escaños; la otra conversa de pie, apoyada en la bancada, como si de la barra de un bar se tratase. Una pareja se dedica a mirar al público, quizá lo más novedoso del día. Se oye una fuerte risa: ¿cuál será el chiste?

Como una profesora de instituto, la Presidenta manda callar, a veces. "Silencio, silencio", repite con voz cansada. Pero los alumnos están acostumbrados a su tono y no detienen su actividad sino a los pocos minutos, no tanto por obediencia como por hastío. Hay calma, y nadie atiende: muchos leen o escriben discursos que (lo saben, lo más terrible es que lo saben) después nadie escuchará.

Pero hay que ser sinceros, algún alumno sí atiende a sus compañeros: el portavoz del PSOE anuncia: "Voy a hacer una pregunta", y una voz femenina comenta con ironía: "A ver...". El ponente baja del estrado, se acerca a su sillón y choca los cinco con su compañero. Misión cumplida; a descansar.

Nueva votación. Tiempo de silencio. Los desengañados futuros periodistas (en prácticas), recogemos nuestros bártulos bajo la mirada curiosa de la pareja de antes. A nuestras espaldas, se reanuda el guirigay.

Las Cortes rechazan la propuesta de capitalidad de Chunta

El pleno de las Cortes de Aragón rechazó ayer una propuesta de Chunta Aragonesista sobre la ley de capitalidad de Zaragoza y la ley de creación de la entidad metropolitana de Zaragoza. Chunta reclamaba que esta última incluyese nuevos equipamientos, como abastecimiento de agua, depuración, tratamiento de residuos y transporte interurbano.

Además, pretendía que se tuviesen en cuenta las recomendaciones de Ebróplis. La moción fue rechazada por el Partido Socialista y el Partido Aragonés, el Partido Popular e Izquierda Unida se abstuvieron.

Una de las propuestas, enmendada por IU, pedía que no se autorizara ningún desarrollo urbano que incrementara la población en un 30 por ciento en un plazo de cinco años. Según la iniciativa, tampoco debería autorizarse desarrollo alguno si no se aseguraba la disponibilidad de agua y energía, así como la puesta en marcha del transporte público. Esta moción fue apoyada por CHA e IU, y rechazada por PSOE y PAR; el PP se abstuvo.

 

 

Bizén Fuster, portavoz de CHA, argumentó que existían desarrollos urbanos "a los que el Gobierno de Aragón no ha podido o querido poner freno". Entre estos municipios en crecimiento destacó Botorrita, Villanueva de Gállego o La Muela.

También acusó a PSOE y PAR de incoherencia, pues la semana anterior habían apoyado una propuesta similar en el Ayuntamiento de Zaragoza. Asimismo, Fuster lamentó que durante el periodo de coalición entre PSOE y PAR no se hubieran presentado leyes equivalentes.

Javier Allué, portavoz del PAR, calificó a Fuster y a su moción de "torpe". A su parecer, el único fin de CHA con esta proposición era defender la política que su compañero Antonio Gaspar realiza en el Ayuntamiento de Zaragoza. Los diferentes puntos de la moción, según Allué, "se podían haber votado en común" si CHA los hubiera planteado de otra forma.

De forma irónica, recomendó a Fuster que no se centrara tanto en los pueblos de Aragón "porque tiene tajo" suficiente con Zaragoza, donde uno de sus compañeros es Teniente Alcalde de Urbanismo.

Por su parte, Carlos Tomás, portavoz del PSOE, consideró que "el foro de resolución de estos asuntos no es el Parlamento". Además, defendió su rechazo explicando que para modificar la entidad metropolitana habría que consultar también a las localidades del entorno a fin de "respetar la autonomía municipal".

Tomás anunció asimismo una futura propuesta sobre la ley de capitalidad una vez que el Congreso de los diputados haya modificado la ley de régimen local.

Antonio Suárez, portavoz del PP, manifestó que tanto la creación de la entidad metropolitana de Zaragoza como la propuesta de capitalidad son asuntos que precisan "el consenso y un acuerdo de mínimos" entre el gobierno local y el autonómico. También calificó el proyecto de "electorero".

Recuerdos difíciles, lenguaje simple

Juan Goytisolo (Barcelona, 1931), escribió Coto vedado y En los reinos de Taifa en 1985 y 1986 respectivamente, una vez concluida su etapa que podríamos llamar "destructora" (etapa formada por la Trilogía Álvaro Mendiola y su epílogo involuntario Makbara). En 2002, Editorial Península unió estos dos volúmenes y los publicó bajo el título Memorias.

En efecto, estos dos libros deben leerse de forma unitaria. Ambos proporcionan una imagen precisa del escritor, desde su nacimiento hasta su firme decisión de abandonar toda ortodoxia literaria o sexual para irse a vivir a Marruecos y escribir Reivindicación del Conde Don Julián, su texto cardinal.



Coto vedado relata por orden cronológico sus primeros años de existencia, hasta su exilio voluntario en París en 1956. El lector sabrá de la muerte de su madre en un bombardeo de la guerra civil, (hecho que marcará no sólo su quehacer literario, sino también el de sus hermanos Luis y José Agustín), de su relación con su padre, de su paso por el colegio y la Universidad, de su relación con el alcohol y de su sexualidad (en el año 2006 es casi habitual que un personaje público revele su homosexualidad; en 1985, sin embargo, no debía de ser tan corriente y seguro que provocó cierto escándalo).

En la segunda parte de sus memorias, Juan Goytisolo prescinde de la linealidad para estructurar el texto en largos bloques monográficos que ocupan varios años. Así, habrá capítulos dedicados a sus actividades políticas (en Francia o en la Unión Soviética), a su relación con Jean Genet (escritor al que dedica un espacio excesivo), y, cómo no, a su compañera y luego esposa Monique Lange. Será quizá este apartado el más jugoso para el lector, cansado de escaramuzas políticas que no conducían a nada y de un escritor francés del que, probablemente, no ha leído ni un línea. En él expone con claridad su transición de novio heterosexual neurótico a marido homosexual seguro de sí mismo, y de escritor sin rumbo a narrador comprometido únicamente con su literatura.

Memorias es la prueba de que es posible escribir una autobiografía digna, sin mentiras ni falseamientos. Aquí, Juan Goytisolo es, muchas veces, Juan. El lector puede conocer sus miedos reales, sus actividades en los barrios bajos de Barcelona y París, sus infames pensamientos hacia su padre, su silencio ante las violaciones de los regímenes comunistas. Un honrado trabajo de desnudez que pocos en España, acaso ninguno, han realizado todavía.

Pero hay algo que el lector conocedor de la obra de Juan Goytisolo echa en falta: no hay riesgo, ni salto al vacío. Coto vedado no es Señas de identidad, ni En los reinos de Taifa es Juan sin Tierra. El lenguaje es claro, la gramática y ortografía española se aplica con precisión. Cansado del trabajo de destrucción llevado a cabo en las dos décadas anteriores, o a la busca quizás de un mayor número de lectores para estas obras de no ficción, (en sus novelas volverá a usar un lenguaje y una estructura mucho más elaborados), Juan Goytisolo escribe aquí un texto, en el peor sentido de la palabra, normal.

De cuando en cuando, el lector se encuentra con páginas en cursiva en las que el autor habla consigo mismo (recupera aquí el uso de la segunda persona de singular, tan característico de novelas anteriores) sobre los objetivos del texto y las dificultades de reproducir el pasado con fidelidad. Y entonces recuerda que está leyendo un texto de Juan Goytisolo.

Memorias, Juan Goytisolo

Ediciones Península, 2002

624 páginas

Y usted, ¿cómo se informa?

En apenas una década, la tecnología ha transformado el mundo de la información. Internet facilita y al mismo tiempo complica la labor informativa. Expertos de la comunicación de masas auguran un corto futuro a los medios tradicionales. Los periódicos en papel desaparecerán, la televisión cambiará de formato y permitirá una mayor interactividad, la Red englobará toda la información. Pero, a pie de calle, la realidad es muy distinta.

Según una encuesta realizada por este periódico en el centro de Zaragoza, menos de un veinte por ciento de los ciudadanos lee periódicos en Internet. Nadie escucha la radio a través de la banda ancha. Por supuesto, de ver la televisión en la pantalla del PC, ni hablamos. Los medios tradicionales continúan en pie.

La pregunta inicial era: ¿cuánto tiempo dedica usted al día a informarse de la actualidad? Las respuestas, muy variadas. La mayoría dice destinar alrededor de 2 horas, divididas entre el televisor, el rey de la información, y el resto de medios. Hay quien, por falta de tiempo, se permite únicamente 30 minutos, "el tiempo justo de la cena, y no todos los días". Una joven estudiante de música confesaba casi avergonzada que no estaba informada en absoluto. Ni periódicos, ni Internet, ni televisión. ¿Ni siquiera gratuitos? "Ni siquiera".

La razón que todos esgrimen es la falta de tiempo. La hora de las comidas, pues, se convierte en el momento ideal para conocer la actualidad. Por algo los informativos se programan cuando se programan. También el trayecto rutinario de casa al trabajo es perfecto para informarse, esta vez a través de la radio. Las emisoras preferidas son SER y COPE; los hay que las escuchan por coincidencia ideológica y los hay, también, que lo hacen porque "hay que reírse de vez en cuando".

En los periódicos, sin embargo, hay más fidelidad. Como era de esperar, Heraldo de Aragón es el diario más leído, el único que comparten todos los que frecuentan la prensa escrita. Además de éste, la mitad de los encuestados compra otro periódico los fines de semana. Aquí la variedad es mayor: El País y el Mundo se disputan el segundo puesto; por detrás, El Periódico de Aragón.

Cosa curiosa, los lectores de los periódicos deportivos han desaparecido, pese a que Marca es el diario más vendido de España. En cuanto a lo gratuitos, tres cuartos de lo mismo. Sólo un 10 por ciento los leen, y eso "para pasar el rato en el autobús".

Parecido sucede con los informativos en televisión. Los televidentes se reparten entre Cuatro, Telecinco y La Sexta; de La Primera de TVE y las noticias de Matías Prats, ni mención.

¿Y dónde queda Internet? ¿Dónde la información instantánea, el texto, audio y video juntos en un mimo medio? ¿Y el teléfono móvil? Hay que desengañarse, no todos los ciudadanos tienen acceso a Internet, ni teléfonos de última generación. Y aquellos que sí disponen de la tecnología no saben o no quieren usarla. De todos los encuestados, sólo uno dijo leer el periódico vía Internet, pero cuando dispone de tiempo prefiere comprarlo en el kiosco.

Un último detalle: menos de la mitad de los encuestados se siente bien informada. Aún aquellos que leen varios periódicos al día y ven las noticias en televisión echan en falta más contraste entre los medios, pues, dice un encuestado, "todos dan lo mismo, parece que se pongan de acuerdo".

Bernhard, el malogrado

Escasean hoy día los autores realmente originales, únicos. Si bien estos adjetivos aparecen con frecuencia en las tapas de muchos libros, su función es ocultar su falta de solidez o llenar el vacío que produce su lectura. En el caso del, muy a su pesar, austriaco Thomas Bernhard, (1931-1989), le sientan a la medida.

Benhard, tanto en su vida como en su obra, nadó a contracorriente. Mejor, nadó en solitario. No imita a nadie, y quienes intentan emular su estilo, jamás lo logran, aunque puedan escribir buenas novelas. Sus temas preferidos, temas que se repiten novela tras novela, son el suicidio, la soledad, la creación en todas sus formas y, gravitando a lo largo de su obra, un profundo odio a su país natal, (odio que le llevó a exiliarse de forma voluntaria en España).

 

Así sucede también en El malogrado, novela redactada en 1983 y reeditada por Alfaguara este año. El argumento, -que, como en las mejores novelas, es lo menos importante- es el siguiente: un narrador anónimo residente en Madrid recuerda en una posada de Austria a su amigo Wertheimer, el malogrado, antiguo compañero de estudios en una prestigiosa escuela musical, quien se colgó de un árbol semanas atrás.

Glenn Gould -importante pianista en la vida real que abandonó los escenarios para dedicarse al piano en absoluta soledad- es el tercer personaje de la novela, el que, de algún modo, desencadenará el suicidio de Wertheimer; según el narrador, única fuente de información en toda la obra, éste abandonó el piano tras escuchar una interpretación del "genio", como denomina a Gould, y, tras su fallecimiento, tomará la decisión de abandonar también él el mundo.

La novela no se sustenta en ninguna estructura elaborada de antemano. Da la impresión, y muy bien pudiera ser así, de que Thomas Bernhard comenzó a escribir partiendo de una idea germinal y, en un momento dado, se cansó y acabó la novela unas pocas páginas después. Este "sistema" que en otra obra u otro estilo hubiera sido fatal, es aquí muy apropiado, pues las 168 páginas se componen en su totalidad de los pensamientos y recuerdos el narrador, inconexos, repetitivos e improvisados por definición.

La fecha de redacción de la novela no se trivial, Bernhard se acerca al final de su trayectoria literaria y la diferencia con anteriores novelas es clara: la obra consta de un menor número de páginas, el estilo se simplifica, las frases son más cortas. El lector no se ve obligado a luchar para entender una idea, ni a mantener la respiración a lo largo de varias páginas hasta encontrar el final de la frase.

Si hay algo que puede dificultar la lectura de la novela -pero, por otra parte, son sus rasgos esenciales- es la ausencia de puntos y aparte (sólo hay cuatro párrafos en toda la obra) y la repetición de ideas y expresiones (por ejemplo, "dijo él, pensé"). Pero el lector se acostumbra pronto a estos estribillos y, como quien duerme con un reloj en la mesilla y tarda en conciliar el sueño la noche en que se para su tictac, los echa en falta cuando el austriaco interrumpe su letanía.

Brindis frente al mar

El mejor lugar para pasar las fiestas del Pilar es un pueblito de la costa mediterránea. No importa cuál: la cuestión es escapar de la multitud que invade las calles zaragozanas. Durante diez días de octubre, como aquellos que estremecieron al mundo, la ciudad suspende su ciclo vital y sus actividades más esenciales para dejarse llevar por la alegría obligada, los conciertos rutinarios, los mercadillos ya vistos años antes, y el alcohol, mucho alcohol.

Los zaragozanos esperan desde septiembre las fiestas con impaciencia, es el primer respiro tras el verano y la dura vuelta a la realidad. Pero no nos engañemos, ¿cuántos de ustedes han descansado de veras estos días? Piénselo bien: ¿ha tenido tiempo para leer aquel libro que le recomendó su compañero de oficina, para tomar una cerveza con los amigos a los que apenas ve? ¿Se siente hoy con más energía que el 7 de octubre?

Yo sí. Soporté durante tres días el ruido callejero, las conversaciones a gritos; soporté a los adolescentes borrachos que te miran con una mezcla de desprecio, lástima y curiosidad, como si estar sobrio a las diez de la noche fuese un síntoma de vejez o soledad; y soporté, pero es el último año que lo hago, la cortesía, el no poder decir claramente: "Odio las fiestas", y tener que salir un sábado por la noche a la busca desesperada de un lugar donde cenar, únicamente para volver a casa manchado de salsa y con la sensación de haber perdido el tiempo y el dinero. Aguanté, como digo, durante tres días, y después abandoné la ciudad.

Entonces comenzaron las fiestas. Leí un par de libros, paseé por calles transitables, cené con amigos que también huían del mundanal ruido y volví a la vida real, como suele decirse, con las pilas cargadas.

Para el próximo año, ya saben: reserven una habitación de hotel y brinden por la Pilarica frente al mar.

Cultura de lujo

Ayer me di un lujazo: fui al cine. El sábado me regalé otro capricho: asistí al teatro. De joven, consultaba la cartelera cada fin de semana para saber qué película vería esa noche. Hoy araño mi bolsillo y, si hay suerte, elijo un espectáculo.

Los discos bajan de precio cuanto más tiempo llevan en los estantes; deberían hacer lo mismo con los espectáculos: los últimos días en cartel, la entrada de una película podría costar la mitad que el día del estreno. Así no usaríamos tanto el eMule.

Despedida y cierre

El 28 de Octubre Lluis Llach visitó Zaragoza por última vez. En esta parada de su gira de despedida, "i", el cantautor catalán reunió a algo más de 1000 personas, todo un éxito, teniendo en cuenta que en el año 2002 tuvo que cancelar por falta de público.

El concierto transcurrió según un programa bien preparado, sin lugar a la improvisación. A lo largo de 18 canciones escogidas en función de lo que para el cantante simbolizaban, no del conocimiento que el público general pudiera tener de ellas, Llach recorrió su trayectoria artística y vital. Cada tema era presentado mediante monólogos más o menos "políticos", que provocaron aplausos y risas de complicidad. Así, dedicó canciones a la madre, Un nuvol blanc, al mar, Maremar, a los valores en extinción, Tendresa, al estatuto catalán, Tossudament alçats, o al fallecido poeta catalán Miquel Martí i Pol.

 

Frente a la imagen de cantautor aferrado a su guitarra para quien el resto de instrumentos es mero decorado, Llach se rodea en esta gira de una sólida banda, (guitarras, cuerdas, acordeón, saxo y batería) que enriquece y da vida a cada canción. Pero lo clásico manda y Alé, interpretada a piano y voz, arrancó el primer "bravo" de la noche.

Tras el fin del espectáculo programado, el de Verges regaló al auditorio un par de "canciones de referencia": Itaca y Que tinguem sort. La última canción que se escuchó fue L'estaca, pero cantada no por Llach, sino por unos pocos asistentes que no querían irse a casa sin haber escuchado su tema más conocido.

Una buena oportunidad, en fin, para despedirse de un histórico de la canción protesta.