Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2007.
Resumen
- 01/04/2007 16:29 - Cita semanal
- 03/04/2007 14:05 - Proyecto sesiones dobles: Wong Kar-Wai
- 03/04/2007 14:30 - Los olvidados del futuro
- 03/04/2007 23:06 - Instrucciones de uso
- 07/04/2007 20:44 - Bye, bye TV. Hello Internet
- 08/04/2007 15:10 - Cita semanal
- 09/04/2007 14:57 - Juntos y revueltos
- 09/04/2007 15:19 - Antonio Lobo Antunes
- 09/04/2007 19:31 - Fernando Vallejo y el Rey
- 10/04/2007 13:48 - El infierno de los periodistas
- 10/04/2007 17:21 - Fracasar en la huida
- 11/04/2007 22:38 - Contar para vivir
- 13/04/2007 16:12 - Cita semanal
- 13/04/2007 16:43 - Y así se pierde el tiempo
- 14/04/2007 14:35 - Avalancha de Bolaño
- 14/04/2007 19:57 - Putin go home
- 15/04/2007 13:12 - Jon Lee Anderson
- 15/04/2007 20:10 - Blogs: ¿el futuro de la información?
- 16/04/2007 00:08 - Nuevo Vila-Matas
- 17/04/2007 23:27 - Un país enfermo de miedo
- 18/04/2007 15:25 - Googlezon vs New York Times
- 18/04/2007 15:56 - Pulitzer para McCarthy
- 19/04/2007 23:08 - Nuevos aires en la prensa española
- 23/04/2007 20:00 - Inteligente autocrítica
- 25/04/2007 10:55 - Cita semanal
- 27/04/2007 14:22 - Críticos y críticas
- 27/04/2007 16:50 - Periodismo digital, ya
01/04/2007
Cita semanal
No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo
Michel de Montaigne
Ensayos, 1580

03/04/2007
Proyecto sesiones dobles: Wong Kar-Wai
En colaboración con The Observer, El lamento de Portnoy y otros bloggers que ya se han sumado a la propuesta, me uno al Proyecto Sesiones Dobles.
Las primeras películas a comentar serán In the mood of love y 2046 del director Wong Kar-Wai.
Fechas de visionado: 30 de Marzo - 15 de Abril
Fechas de comentarios: 16 - 20 de Abril
Blogs participantes:
Los olvidados del futuro
El Sol de Mexico ofrece un artículo sobre los grandes olvidados de la literatura. Aquellos escritores que reinaron durante un par de décadas. Aquellos a quienes leían todos los que leían. Aquellos que hoy nadie recuerda.
Se podría hacer una interesante lista de los autores hoy venerados que en un futuro, y no tan lejano, pasarán a ocupar las estanterías de librerías de viejo.
Aquí mis primeras propuestas, 3 escritores con los que disfruto y, sin embargo, debo admitir que no dejarán huella: Paul Auster, Roberto Bolaño y Truman Capote.
Instrucciones de uso
Toda tecnología nueva es difícil de usar. Hay que entender su espíritu, su mecanismo; valorar las ventajas que aporta, pero tambien los trastornos que acarrea.
Aquí una demostración de la ardua tarea a la que todos nos hemos enfrentado alguna vez.
07/04/2007
Bye, bye TV. Hello Internet
Del broadcasting al narrowcasting. De una oferta inamovible para toda la audiencia a un consumo individualizado. La televisión, tal y como hoy la conocemos, agoniza.
Parece ser que cada día los jóvenes ven menos TV. Antes se preguntaban "¿Qué echan hoy por la noche?"; muchas veces, la única razón para comprar el periódico (en la era pre-internet) era consultar la guía de la televisión.
Hoy el objeto de culto, el aparato que sustituirá a la televisión como unificador familiar, es el ordenador. Si antes era relegado a una habitación pequeña y deshabitada (el cuarto del ordenador), poco a poco va ocupando espacio en el salón.
¿Larga vida a la TV? Casi que no.

08/04/2007
Cita semanal
I've seen the future, baby: it is murder
Leonard Cohen, The Future, 1992
09/04/2007
Juntos y revueltos
29 de Junio - Zaragoza - Pabellón Príncipe Felipe

Sabina: "Es un sueño de hace muchos años que parece que voy a cumplir".
Serrat: "Este tipo de espectáculos necesita la certeza de que estás trabajando con un amigo y sobre todo la generosidad necesaria para que el otro se luzca".
Antonio Lobo Antunes
Fernando Vallejo y el Rey
El otoño pasado se publicaron varias notas (y se emitieron unos cuantos programas de telebasura) en torno a una cacería del Rey en Rusia. Según la prensa, el monarca cazó a un oso que había sido previamente drogado. Como reza el dicho, "así se las ponían a Fernando VII".
Ahora, cuando ya nadie recuerda el asunto (en España, ya se sabe, el olvido es veloz), el escritor colombiano Fernando Vallejo escribe un artículo al respecto en la revista colombiana Soho.
Resulta estimulante, cuando menos, leer un texto en el que se critica abiertamente a Juan Carlos I. En nuestro país existe un pacto tácito por el cual la Familia real queda eximida de toda crítica. Frente a las decenas de noticias (demasiadas veces puro cotilleo) que se leen sobre Carlos de Inglaterra y compañía, en nuestro país es difícil encontrar en la prensa críticas sólidas. Sólo hay que recordar el ictus sufrido por Jaime de Marichalar, un ataque debido, vox populi, al consumo de cocaína. Únicamente Joaquín Sabina, consumidor confeso, se atrevió a declarar que lo suyo fue un "marichalazo".
Para aquellos que no tengan tiempo de leer el artículo completo, aquí unos pasajes:
Porque han de saber que este señorito viejo además de cazador es mujeriego, buen vividor, borrachín y corrupto. Lo de mujeriego, buen vividor y borrachín es cosa suya y de su familia, que se lo tendrán que aguantar. Lo de corrupto es cosa de España, que lo alcahuetea.
En fin, lo que el periódico rumano sacó a la luz no fue más que la punta del iceberg: la testa coronada estaba yendo a Rumania a cazar furtivamente desde hacía décadas, desde los tiempos de su compinche Ceaucescu, el tirano sanguinario de Rumania, que lo invitaba.
Yo no tengo nada que ver con los ecologistas que creen, como ese libro imbécil del Génesis, que los animales están ahí para el servicio del hombre y que para eso los hizo Dios. Dios no existe y me importa un comino que se vaya al diablo este planeta. Para mí, simplemente, los animales son mi prójimo, los quiero y considero una solemne ruindad ir a matarlos por diversión.
¿Qué ha hecho él por la lengua española, si ni siquiera sabe leer los discursos que le escriben?
¿Juan Carlos Borbón es una vergüenza de España? No. España es una vergüenza de la humanidad. Él la representa a la perfección. España es eso: crueldad con los animales, cerrazón del alma, servilismo de lacayos. Hay que sacarla de la Unión Europea rapidito, antes de que la pudra.
10/04/2007
El infierno de los periodistas
¿A qué piso vas?
(vía Islas Cíes)
Fracasar en la huida
El escritor estadounidense Philip Roth presenta en La mancha humana a cuatro personajes que han dedicado gran parte de su vida a huir de lo que son. Al cabo, ninguno de ellos lo consigue.
Coleman Silk es un viejo catedrático de lenguas clásicas que en su juventud abandonó a su familia, a su clan para vivir una vida impostada. En un tiempo en que el color de la piel definía u lugar del que no se podía salir, la ambigüedad de su tonalidad (blanco para los negros, negro para los blancos) le permitió un futuro en el mundo de los WASP.
Faunia Fawles huye de sí misma. En un ser salvaje, todo lo que toca se corrompe. Escapó de su padrastro, de sus innumerables y desastrosos novios, de su violento marido, intentó olvidar la muerte de sus hijos; pero su sino es trágico y por mucho que finja no puede evitarlo.
Les Fawles lleva 25 años escapando de una selva de Vietnam. Como muchos de su generación, vio cosas que no tenía que haber visto, y cometió actos que jamás debió haber cometido. Perseguido por las pesadillas y ansioso por dejar a un lado la soledad, se refugia en el alcohol, la violencia y la autoindulgencia. Encontrará una cierta tranquilidad en la soledad más absoluta.
Nathan Zuckerman también vive en soledad. Es un escritor operado de cáncer de próstata que ha decidido imitar a Thoreau y rodearse únicamente de naturaleza y literatura. Pero el hombre es un ser social y no puede negarse a la petición de Coleman Silk.
Estas cuatro personas nunca debieron haber coincidido, pero lo hacen tras un incidente tan grave como absurdo. En una de sus clases, Silk hace un comentario respecto a dos de sus alumnos y es tildado de racista. Después, se encadena una desgracia tras otra: sus colegas le dan la espalda, se ve obligado a abandonar la universidad, su esposa fallece, inicia una rejuvenecedora pero peligrosa relación con Faunia y, por fin, ambos fallecen en un accidente de tráfico. El encargado de contar la historia es Zuckerman, a quien Silk se ha dirigido para que escriba sobre su expulsión de la universidad.
Philip Roth intenta poner en relación a sus personajes, y es ahí donde la novela se cae. La biografía de cada uno de ellos es apasionante, no es necesaria una historia, una excusa para poner en marcha el engranaje narrativo. Una fórmula alternativa sería relatar las cuatro vidas y señalar, como quien no quiere la cosa, los sucesos que aquí se narran. Una suerte, mutatis mutandis, de Vidas cruzadas.
La mancha humana cierra la trilogía La América perdida, y es una lástima; lo que podía haber sido un broche de oro se queda en una novela correcta a la que le sobran páginas y le falta solidez.
11/04/2007
Contar para vivir
Hace hoy veinte años, el escritor italiano Primo Levi fue encontrado muerto en el rellano de su edificio. Si bien existen dudas acerca de su fallecimiento, la suposición común es que se suicidó saltando por las escaleras. Fue una más de las víctimas del nazismo; esta vez la muerte le alcanzó con dos décadas de retraso.
Auschwitz impulsó a Primo Levi a escribir; si no hubiera pasado en el Lager los peores meses de su vida, el italiano hubiera sido un químico más, tan feliz o infeliz como el resto de europeos de la época. Pero fue hecho preso y lo llevaron al campo de concentración. Ya durante su estancia Levi sentía una imperiosa necesidad de contar lo que allí ocurría, lo que veía, lo que sentía. Durante varias semanas, trabajó (al igual que sucede con "comer" o "dormir", esta palabra se convierte en un eufemismo al hablar de Auschwitz) en un laboratorio químico, donde tuvo acceso a papel y lápiz, escribía deprisa unas líneas, y a continuación destruía la prueba del delito: lo importante era escribir.
A eso dedicó las noches a su vuelta a Italia. Al acabar la jornada laboral, se sentaba a escribir uno de los libros más estremecedores del siglo XX. Un libro que jamás tenía que haberse escrito; unas páginas que expresaban tal horror que fueron tenidas por increíbles por muchos.
Y es que en 1946 el Holocausto no era un término tan conocido como ahora. La mayoría de la gente no sabía lo que había sucedido; otros no querían saber. Y los que conocían el horror, fueran víctimas o verdugos, muchos de ellos pretendían olvidar y empezar una nueva vida.
Pero también había los que necesitaban contar su experiencia en los campos de concentración. Aquellos que a la noche, después de cenar, se quedaban en la mesa de la cocina y murmuraban imágenes de dolor y de muerte. Contar era un exorcismo. Un medio de superar lo vivido y seguir adelante.
Primo Levi mostró en Si esto es un hombre lo que presenció en el campo de concentración. El suyo es un relato testimonial, en el sentido más puro de la palabra. Levi no es juez, sino testigo; no opina: describe. No hace falta más.
Levi habla del frío, de la esclavitud, del hambre, del dolor y de la muerte. Pero sobre todos estos conceptos sobrevuela uno mucho más importante, la razón de ser de Auschwitz: la deshumanización de los prisioneros. Al final del libro, los alemanes han abandonado el campo y han dejado a los prisioneros a su suerte, muchos están enfermos, el frío es absoluto y el agotamiento general. De esos días escribe:
El último rastro de civilización ha desaparecido de nuestro alrededor y de nuestro interior. La obra de bestialización emprendida por los alemanes triunfantes ha sido cumplida por los alemanes derrotados. Es hombre quien mata, es hombre quien sufre o comete una injusticia: no es hombre quien ha perdido toda decencia y comparte su lecho con un cadáver. Quien ha esperado que su vecino acabara de morir para quitarle un pedazo de pan puede ser inocente, pero está señalado, condenado, maldito.
Hoy todo el mundo conoce lo sucedido en la II Guerra Mundial (a excepción, claro está, de los negacionistas). Se han escrito centenares de libros, posiblemente moles de artículos; pero, más importante, hemos tenido acceso a las imágenes. En esta ocasión, es muy cierta la proporción de la imagen frente a la palabra. Las fotografías tomadas por los soviéticos al liberar los campos, el documental Shoah, películas como La lista de Schindler o El pianista, la ilimitada base de datos que es Internet, permiten que en nuestra memoria guardemos imágenes del horror sin haberlo vivido.
¿Entonces, sigue siendo hoy Primo Levi tan necesario como en los años 50? No, afortunadamente, no.
Pero todos los infiernos tienen su testigo. Hoy necesitamos otro Primo Levi, un escritor que probablemente llevará nombre musulmán. Alguien que cuando salga de Guantánamo informe al mundo de lo que allí sucede.
Mientras, en nuestras cabezas deberían resonar estos versos con los que Primo Levi encabezó su obra:
Ustedes que viven sin molestia
En residencias seguras;
Ustedes que encuentran comida caliente y rostro amigo
Al volver a casa al atardecer:
Observen y vean si esto es un hombre
El que trabaja en un pantano frío;
Él, que no conoce el descanso y lucha
Por un pequeño pedazo de pan.
Que se convierte en mortal por un "sí" o "no".
Observen y vean si esto es una mujer.
La que no tiene nombre ni cabellos;
A la cual no le quedan fuerzas para recordar,
Como una rana en un día de invierno y hielo.
Reflexionen y recuerden que todo esto sucedió
Y se quedarán estas cosas:
Que yo les ordeno
Grabadas en su corazón.
Y las repetirán a sus hijos
Al regresar a casa y al ir en los caminos,
Al acostarse y al levantarse.
Y si ustedes callan - que se destruyan sus casas
Y les aflija la enfermedad desde los pies a la cabeza
Y también sus descendientes les volteen la cara.
13/04/2007
Cita semanal
¿Creían que los árabes eran tontos? Ellos nos dieron los números. Intenten hacer una división larga con números romanos
Kurt Vonnegut, Un hombre sin patria, 2005
Y así se pierde el tiempo
(vía Microsiervos)
14/04/2007
Avalancha de Bolaño
Putin go home
Rusia sigue siendo Rusia. Los medios de comunicación no cumplen su misión de informar; en muchas ocasiones ocultan. El Estado vigila atento todo lo que se publica. Quien se pasa de la raya, sufre su castigo. En lo económico, el Kremlin debe dar el visto bueno a las ambiciones empresariales. Quien no gusta, va a Siberia.
Los derechos humanos son una quimera. Rusia no es, ni de lejos, un Estado de derecho. Chechenia es asesinada a espaldas de Occidente, mientras Putin defiende a Irán.
Hoy, el antiguo ajedrecista Gary Kaspárov ha sido detenido en una manifestación contra el gobierno de Vladimir Putin. Tras su retirada del ajedrez, Kaspárov ha dedicado todo su tiempo a enviar a Putin a su casa.
Sin embargo, quizá la única forma de hacerlo sea mediante un golpe de Estado, como algunos proponen. Al cabo, a los dictadores les gusta demasiado el poder.
15/04/2007
Jon Lee Anderson
El reportero estadounidense Jon Lee Anderson recibió esta semana el III Premio José Couso a la Libertad de Prensa.
El periodista ha asistido a varias ediciones del Congreso de Periodismo Digital en Huesca. En el año 2005, Fernando García Mongay, organizador del Congreso, preparó este libro sobre el periodista.
Jon Lee Anderson ha escrito numerosos perfiles para el New Yorker; en la red se puede encontrar el perfil de Augusto Pinochet o del ex-dictador de Liberia Charles Taylor. También ha sido corresponsal en Latinoamérica y Oriente Próximo; tras estos viajes escribió, entre otros libros, una biografía del Che y un ensayo sobre la invasión de Irak.
Blogs: ¿el futuro de la información?
Las cosas cambian. Poco a poco, está claro. Pero cambian.
Si bien es peligroso generalizar, sí se puede afirmar que modo en que los jóvenes nos informamos de un modo diferente a como lo hacíamos tan sólo cinco o años atrás.
Cada vez se ve menos televisión (programas informativos, se entiende) y la venta de periódicos en papel desciende prácticamente en todo el mundo; la radio, por contraste, mantiene su tradicional buena salud.
Internet es una fuente primordial de información. Su constante actualización, la integración de texto, audio y vídeo, la participación mediante comentarios, foros o entrevistas digitales: todo ello atrae a un público cansado de los viejos modelos de comunicación.
Hay que señalar, sin embargo, que el acceso a Internet no es tan amplio como se pretende que creamos; que de aquellos que tienen acceso, un porcentaje no cuenta con banda ancha suficiente para navegar por periódicos y blogs; y que muchos que poseen una velocidad aceptable no están dispuestos a dedicar su tiempo a buscar en la web lo que en el telediario del mediodía le cuentan en quince minutos.
Dicho esto, esta semana ha sido noticia un informe de Zed Digital, especialista en marketing en Internet, que destaca la importancia de los blogs en los nuevos canales de información y comunicación. El resumen que la agencia EFE hizo de este informe ha sido publicado en varios medios, aquí extracto pasajes del artículo publicado en La Nueva España:
La influencia sobre el consumo de los españoles de uno de los fenómenos de mayor crecimiento en la red de internet, los blogs, alcanza ya a más del 40 % de sus usuarios o, lo que es lo mismo, a entre 600.000 y 800.000 personas.
Un 44,1 % de los lectores de blogs en España aseguran estar dispuestos a cambiar su marca habitual si leyeran algún comentario negativo" a través de este canal de información.
Por otra parte, un estudio publicado en Estados Unidos también destaca el auge de los blogs. En este caso, las citas proceden de una nota de la Cadena Ser.
Los blogs políticos jugaron un papel similar el pasado noviembre al desempeñado por los medios tradicionales
El 80% de los periodistas lee blogs
El 85% de los profesionales de la información cree que los bloggers deberían estar protegidos por derechos constitucionales como la libertad de expresión, el 75% afirma que no son periodistas reales porque no se adhieren a los estándares éticos comúnmente aceptados.
Ariana Huffington, impulsora de un blog colectivo de reciente lanzamiento en el que escriben destacadas personalidades, afirma que los bloggers son más insistentes a la hora de perseguir una historia. "Es sorprendente ver cuántas historias mueren en la portada del New York Times", afirma. "No es que no están cubiertas, sino que no lo son con la persistencia de la ‘blogosfera'".
En 1985, Orson Scott Card publicó El juego de Ender, una novela que ganó el premio Hugo y el premio Nebula (máximos galardones de la literatura de ciencia ficción). En el libro, se habla de una red global en la que ciudadanos anónimos participan a través de comentarios sobre la actualidad. Todos ellos se ocultan en el anonimato, pero su influencia es asombrosa. Cuando lo leí hace tan sólo cuatro años, me pareció otra exageración propia de este género (muy digno, pero un género al cabo). Hoy, la posibilidad de que un blogger cambie el curso de las elecciones no me resulta una idea descabellada.
16/04/2007
Nuevo Vila-Matas
La editorial Candaya, esqueje de la web Sololiteratura, acaba de publicar un libro raro en el panorama español. Vila-Matas portátil es una compilación de textos escritos por diferentes autores alrededor de la obra del barcelonés.
Enrique Vila-Matas, según afirma en varias entrevistas, terminó recientemente una colección de relatos que lleva por título Exploradores del abismo. Este libro, de nuevo en palabras del autor, será un nuevo comienzo en su obra: "Desde hace un año tengo la sensación de ser el heredero del que escribió los anteriores textos".
Para quienes no conozcan al escritor español más audaz y prometedor, con sus casi 60 años; el escritor que, en mi opinión, está creando la literatura del futuro (junto con otros como Coetzee o Sebald), aquí unos cuantos links:
Introducción en español (somera, lo mejor son los links que ofrece)
Perfil en francés (mucho mejor que el link anterior, contiene resúmenes de sus libros)
Entrevista en podcast (no tiene desperdicio; aquí una cita: "Mientras mis enemigos sigan escribiendo tan mal, me siento obligado a seguir escribiendo para contrarrestar la balanza del horror").
Artículo en Barcelona review (se pregunta por qué escribe).
17/04/2007
Un país enfermo de miedo
Tras el 11S, la administración Bush no se preguntó por las causas de los atentados; no hizo examen de conciencia, no buscó las raíces profundas de lo que denominó "guerra contra Occidente". El lamento comunitario, la unión patriótica eran los sentimientos, que no reflexiones, propios de aquellos tiempos.
"Los cogeremos, vivos o muertos", dijeron: Nada más. Aún están en ello.
Hoy, la masacre de la Universidad de Virginia tampoco parece hacer reflexionar al presidente de Estados Unidos. El consuelo de familiares, conocidos y desconocidos (vía Internet) y la fe en Dios son las claves del discurso pronunciado hoy en la Universidad.
- Este es un día de duelo para la comunidad de Virginia Tech, y este es un día de tristeza para el país entero.
- Es imposible dar sentido a tanta violencia y sufrimiento. Aquellos que perdieron la vida no merecían ese destino. Simplemente, estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado.
- En ocasiones como ésta, buscamos la fuerza para sostenernos. Y en este momento de pérdida, la encontráis en todas partes.
- Esta fuerza también está en la fe que nos mantiene a muchos de nosotros. En tiempos como éste, podemos encontrar consuelo en la fe y en el amor a Dios
- Que Dios os bendiga.
Ni una palabra sobre las causas. Nada sobre las soluciones. La web de la Asociación Nacional del Rifle ni siquiera da noticia de la tragedia.
El derecho a la posesión de las armas está registrado en la Constitución estadounidense. Data del siglo XVIII. Hay cosas que nunca cambian.
18/04/2007
Googlezon vs New York Times
Pulitzer para McCarthy
Cormac McCarthy ganó ayer el premio Pulitzer de Ficción con su novela The Road.
Aquí una reseña que escribí hace unos meses.

19/04/2007
Nuevos aires en la prensa española
El periodista y blogger Nacho Escolar ha recibido una oferta que no ha podido rechazar. Abandona el diario La voz de Almería embarcarse en un nuevo proyecto.
Aunque su blog no ofrece datos, Internet es un patio de vecinos, y Mangas Verdes ya nos dice adónde se va Escolar.
Por lo visto, nace un nuevo diario de corte progresista: Público. Según Mangas Verdes, el periódico dependerá de La Setxa, una cadena que, hoy por hoy, ofrece los mejores informativos de televisión.
Conociendo los antecedentes del periodista y de la cadena, es seguro que será un buen periódico.
Este lanzamiento coincide con la próxima aparición de un periódico digital patrocinado por Planeta. Lo dirigirá otro crack de la blogosfera, Juan Varela, acompañado de Iñigo Sáenz de Ugarte.
Suerte a los dos.
23/04/2007
Inteligente autocrítica
Es difícil reírse de uno mismo. Encontrar los fallos antes de que otros lo hagan y realizar una crítica profunda de ellos, pero no desde la seriedad sino desde el humor. La mayoría de la gente admite un error, pero pocos una burla. Esto, reírse sin piedad de sus propios fallos, es lo que hace Isaac Rosa (Sevilla, 1974) en ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil!.
Hace dos años Rosa publicó El vano ayer, una novela con la que consiguió el favor de la crítica y el premio Rómulo Gallegos (galardón que han obtenido Vargas Llosa, Bolaño o Vila-Matas). Satisfecha con el resultado, la editorial Seix Barral pidió al escritor otro libro. Rosa decidió rescatar su ópera prima, una novela que gozó en su día de "poca circulación y menos lectores" llamada La malamemoria. Al leerla, Isaac Rosa descubrió sus fallos. Ante la disyuntiva de publicarla tal y como la escribió o guardarla en el cajón, el escritor eligió una original e inteligente tercera vía: incluir al final de cada capítulo unos comentarios burlones en los que echaba por tierra de forma meticulosa todos los aspectos de la novela, desde el argumento y la caracterización de los personajes al uso de expresiones ampulosas.
Así, cada pocas páginas se rompe el hilo narrativo y el lector se encuentra con unos párrafos escritos en cursiva (y que, según Rosa, proceden de un "impertinente lector") que dicen cosas como: "el autor piensa que el lector se va a perder, que se va a despistar de la narración, y decide cogerle por la mano, acompañarlo, sentarle y explicarle, hablando muy alto y vocalizando bien" o "es difícil juntar en un solo párrafo tal cantidad de cursilerías".
La novela que esta voz juzga de forma precisa cuenta la historia de Julián Santos, un negro literario que en 1977 recibe el encargo de redactar las memorias de un político con un pasado por esconder. Para ello, el protagonista tendrá que investigar en la biografía de este personaje, y en la búsqueda se topará con un secreto guardado durante cuarenta años. Como el título bien indica, La malamemoria es otra maldita novela sobre la guerra civil. Una novela destinada al consumo y al olvido inmediato, "entretenida y fácil de leer", según indica Rosa en uno de sus comentarios.
El sevillano es un escritor muy inteligente: lo que podría haber sido una novela para pasar un par de tardes de verano, una más de las que abundan en las mesas de novedades de las librerías, se convierte en un texto más complejo en el que lo importante no es la propia narración, sino las notas al margen. Unas notas llenas de humor pero también de aguda visión literaria.
Si la primera vez que se encuentra con una de ellas el lector se siente algo perdido, a medida que avanza la novela les da una mayor importancia, hasta el punto de querer saltarse párrafos enteros de la narración para llegar antes a las burlas.
La malamemoria era una obra que pretendía, sin lograrlo, provocar el recuerdo de los vencidos en la guerra; transformada en ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil! se convierte en una novela valiente que abre una nueva puerta a la literatura española.
(Reseña publicada en el suplemento Artes y letras el 19 de abril de 2007)
25/04/2007
Cita semanal
La disciplina nunca es un fin en sí misma, sólo una medio para conseguir un fin.
Robert Fripp, Discipline, 1981

27/04/2007
Críticos y críticas
En la edición de ayer de El Cultural cinco críticos españoles respondían a un cuestionario sobre la función del crítico y su situación actual. Este es un resumen de las respuestas:
1.- ¿Qué es lo que da credibilidad a un crítico?
Senabre: La independencia -frente a editoriales y autores- y la sinceridad. También una competencia profesional sin la cual lo demás no serviría en absoluto.
Echevarria: El buen gusto, la posesión de un criterio articulado, la confianza en ese criterio, la voluntad de compartirlo y la capacidad de persuasión.
Siles: Un crítico debe ponerse en la piel del autor al que juzga y preguntarse si ha conseguido o no los objetivos que en esa obra se propone, y si los medios han sido los adecuados para ello. Creo que la crítica además de estar bien escrita.
Villanueva: En última instancia se trata de un arreglo entre lectores: entre ellos se le reconoce a uno en concreto voz propia, autorizada, para hablar de literatura.
Mora: Lectura completa, comprensiva y sistemática del libro, conocimientos culturales amplios y profundos de literatura, estudio complementario sobre el autor cuya obra puntualmente se analiza, ver el libro como un todo, dedicarle tiempo de reflexión, obviar sus valores de mercado.
2.- ¿Cualquiera puede ser crítico? ¿Qué mínimos deben exigirse?
Senabre: Habría que exigir unos mínimos: un amplísimo caudal de lecturas -algo muy raro, por lo que se ve-, un buen conocimiento de la historia literaria y una estrecha familiaridad con los fundamentos teóricos y los métodos críticos.
Echevarría: Lo que caracteriza al crítico (y me estoy refiriendo exclusivamente al crítico reseñista) es una determinada escala de preferencias y una decidida voluntad de intervención. En cuanto al estilo, es la única herramienta de que dispone el crítico para persuadir. Si resulta mediocre o incompetente en este aspecto, su eficacia será nula.
Siles: Sí, cualquiera que tenga formación adecuada para ello y los criterios de gusto suficientes y que fuese capaz de trasmitirlo podría ser crítico literario. De hecho, cualquier lector a su modo lo es.
Villanueva: Cualquier lector puede, efectivamente, ser crítico. Y de hecho, por lo general, lo es: si lee atentamente y es capaz de desgranar los entresijos de su propia lectura e investigar en las causas de sus impresiones como lector.
Luis Mora: Propongo un mínimo algo radical: el crítico debería ser tanto o más culto que el escritor más culto de su tiempo. Añádale un mínimo conocimiento de teoría de la literatura. Además, hay que saber leer. Eso es lo más difícil: no puede estudiarse.
3.- ¿Qué pasa con las acusaciones dependencia del mercado; amiguismo y compromisos; obediencia a consignas...?
Senabre: Hace años, en un suplemento literario de cuyo nombre no quiero acordarme, un crítico comenzaba su reseña confesando ser amigo del autor de quien se disponía a escribir. ¿Qué crédito pueden merecer una crítica y un suplemento así?
Echevarría: El problema no es tanto la dependencia como el sometimiento al mercado, es decir, la sumisión, la interiorización de sus consignas.
Carentes de todo proyecto cultural, los grupos de comunicación y los periódicos españoles no emiten consignas propiamente dichas a los críticos: se limitan a establecer un embrollado sistema de listas blancas y negras conforme a las cuales se hinchan o se omiten las novedades de colaboradores afines y no afines. En este punto, no vale la pena extremar la paranoia conspirativa: se trata de la más vulgar y mecánica miseria humana, con frecuencia incrementada hasta la caricatura por los intereses comerciales.
Siles: Lo único que debería importar en la crítica literaria es la independencia de criterio, de manera que la forma de luchar contra estos vicios sería acuñar un método y un modo para defender y mantener dicha independencia de criterio
Villanueva: Raymond Federman, hace ya un cuarto de siglo, advertía que la responsabilidad de la crítica era entonces "hacer la distinción, marcar la diferencia entre libros y no-libros". Pero para cumplir semejante compromiso hay que estar pendiente del mercado: para desenmascarar a los segundos, por muy best-sellers que sean, y para que no pasen desapercibidos los primeros.
Luis Mora: La dependencia del mercado es inapelable. Hasta una mala crítica con foto puede volverse comercial. Vénganse a Internet, es casi gratis.
En cuanto a la obediencia a las consignas, si pudiera contar la mitad de lo que sé... Vénganse a Internet, no hay casas, el grupo es uno mismo.
Periodismo digital, ya
Dentro de 30 años, las redacciones estarán vacías. Cada periodista trabajará desde su casa; el jefe se impartirá instrucciones vía Iinternet; con reunirse un día a la semana, será suficiente. Los servicios de documentación se volverán casi inútiles; toda la información estará en la red.
Al no existir los periódicos en papel (se dice que el último periódico impreso aparecerá en el año 2043), no será necesario la presencia física de los trabajadores; ni siquiera la existencia de un centro de trabajo.
Estas son algunas de las conclusiones que se pueden extraer del último post de Eva Domínguez, periodista de La Vanguardia. En él, se señalan las diferentes herramientas que actualmente (y, recordémoslo, la web 2.0 acaba de nacer), pueden utilizarse para publicar en Internet.
Documentación: Del.icio.us
RSS: Bloglines
Alertas: Google
Redacción: Google Docs
Presentaciones: Zoho
Conversión de archivos. Zamzar
Edición de imágenes: Snipshot
Edición de vídeo: Jumpcut
Aquí, el que no es periodista digital, es porque no quiere.
Pero una cosa es tener herramientas y otra poseer los conocimientos necesarios y la voluntad para utilizarlas de forma correcta. De seguir así, nos convertiremos en el simio de la fotografía.

